Posiblemente Jesús Zomeño sea una de esas voces autónomas y erradas que se vuelvan con intensidad sobre el difícil arte de narrar, aportando no sólo una mirada original, alternativa, sospechosa, de la cultura o los sucesos históricos, sino un ejercicio literario que ensanchará nuestra perspectiva, matizara o descolocará nuestros a prioris y nos enganchará en una lectura irrefrenable y animosa, a mitad paso del júbilo de una prosa ágil y de un trasfondo para la lentitud reflexiva, para la morosa relectura. Cita muy recomendable este jueves, 26 de febrero.
Porque hay otras narrativas y son como es el caso, de lo más adictivas.
Jesús Zomeño---
“Entonces había una frase que me obsesionaba: LENGUA AZUL DE LOS BUEYES QUE CORREN HACIA EL CIELO. Creo que forma parte de un poema mío. Repetía la frase sin sentido ni contexto. Todavía no he buscado a qué libro pertenece. Sin embargo, Lengua Azul es la lengua de las reses, la lengua de los sumisos, de los perdedores.... también es el color de Marleene Dietrich -con un velado homenaje al Angel Azul-, y es el color del Jazz, de los clubs nocturnos, de los luminosos de los moteles de carretera..... Y todo ello, como obsesión, como ritmo de Jazz, como frase que se agolpa sin sentido ni contexto y que quiere decirme algo.... puede incluso que ese verso no quiera decirme nada, puede que la vida sea sólo casualidad y absurdo...”
Jesús Zomeño
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Sobre el autor, esta excelente entrevista en el coloquio de los perros, aquí
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