Bitácora de Víktor Gómez “Valentinos para compartir noticias, actos y novedades culturales, escrituras, encuentros literarios, presentaciones de libros, crítica y reseñas y otras varias curiosidades.
Ninguna reverencia a las formas: escribe lo que quiere y como quiere. Su propuesta es variopinta y política. El discurso no se moldea un una sola dirección, deja secuelas a su paso bajo la sombra de desechos autobiográficos y de ficciones incrustadas en el texto, para dar forma a un arte poético al margen de todo lugar común. En el decir de Deleuze , su poesía no es una fuga, significa toda una ruptura. . .
El tiempo cierra.
Soy fiel a los acontecimientos biográficos
¡Más que fiel, oh, tan presa! ¡Esos mosquitos que
no me dejan en paz!
¡Mis nostalgias ensordecidas
por cigarras! (…)
. .
Del prólogo de Concha García
. . .
Ana Cristina Cesar, ¿una Pizarnik brasileña?
. . . . Ana Cristina Cesar nació en Río de Janeiro, Brasil, el 2 de junio de 1952, y murió en esa misma ciudad el 29 de octubre de 1983. Fue licenciada en Letras por la PUC (Pontifícia Universidade Católica), periodista y lingüista especializada en inglés. Residió en Inglaterra, donde se graduó como Master of Arts (M.A.) en Theory and Practice of Literary Translation por la Universidad de Essex. Tradujo al portugués con especial felicidad textos de Katherine Mansfield, Marianne Moore y Emily Dickinson. En 1979 publica Cenas de abril y Correspondência completa. En 1980 edita en Inglaterra Luvas de pelica, y en 1982 A teus pés en Río de Janeiro. En 1985 se publicó Inéditos e dispersos, recopilación póstuma de su obra poética y en prosa realizada por sus padres, Waldo y Maria Luiza Cesar, y el poeta, albacea y gran amigo de Ana C., Armando Freitas Filho. En 1999, el volumen Critica e tradução reune sus ensayos, textos de crítica y algunas traducciones. . . . . . . . * . Quería hablar de la muerte y su juventud me acariciaba. Una imprudencia , albísima, Un palillo. Entre dientes no maldecía la distracción eléctrica, belleza huesuda al mare. Ahogábame.
(de A teus pés, 1982)
. . . . . . ,
Queria falar da morte e sua juventude me afagaba. Uma estabanada, alvíssima, um palito. Entre dientes não maldizia a distração elétrica, beleza ossuda al mare. Afogava-me. . . . . . . . . . * . .
Fotografiando . . Hoy estas delicias de lo banal me recuerdan cuando yo te amaba a la distancia — trote galope de dos caballos por la selva abro el libro de los deberes muy rápido sacudo las hojas encima de la cabeza y cae un anuncio, manía de secretear “aquel día...” Relampagueé. . . . . . .
Fotografando . . Hoje estas delícias do banal me lembram quando eu te amava à distância — trope galope de dois cavalos pelo mato abro o livro do dever muito depressa sacudo as folhas do alto da cabeça e cai um aviso, mania de segredamento “naquele dia...” Lampejei. . .
Resíduo, poema de Carlos Drummond de Andrade, en la voz de Paulo Autran. (duración 1:21 segundos) . Esto me viene por la lectura del blog de Uberto Stabile. Cuando un viajero nos cuenta sin cuento las cuentas de su corazón, lo extiende como un mapa, nos deja ver la tela y su hilatura, la tinta y su temblor, resuelvese a vivirlo por su cuenta y carencia éste que os invita y comparte una de las mejores poéticas americanas (norte, caribe y sur) del S.XX. Un mínimo presente cargado de esperanza, coraje y palabra vivaz. Vale la pena escuchar el breve video en lengua originaria de la mejor música y la más libertaria condición. Abajo puse traducido el texto.
Víktor Gómez
Residuo
De todo quedó un poco. De mi miedo. De tu asco. De los gritos reiterados. De la rosa quedó un poco. Quedó un poco de luz captada en el sombrero. En los ojos del rufián de ternura quedó un poco (muy poco).
Poco quedó de este polvo del que tu blanco zapato se cubrió. Quedaron pocas ropas, pocos velos rotos poco, poco, muy poco. Pero de todo queda un poco. Del puente bombardeado, de dos hojas de césped, del paquete: vacío: de cigarrillos, quedó un poco. Pues de todo queda un poco. Queda un poco de tu mandíbula en la de tu hija.
De tu áspero silencio un poco quedó, un poco en los muros irritados (enfadados) en las hojas, mudas, que trepan.
Quedó un poco de todo en la fuente de porcelana dragón partido, flor blanca, quedó un poco de arruga en tu frente, retrato.
Si de todo queda un poco, entonces ¿Por qué no quedaría un poco de mi? ¿en el tren que lleva al norte, en el barco. en los avisos del periódico, un poco de mí en Londres, un poco de mí en algún lugar? ¿en la consonante? ¿en el pozo? Un poco queda oscilando en la desembocadura de los ríos y los peces no lo evitan, un poco: no está en los libros. De todo queda un poco. No mucho: de una canilla cae esa gota absurda, medio sal y medio alcohol. salta esta pata de rana. este vidrio de reloj partido en mil esperanzas. este cuello de cisne, este secreto de infancia...
De todo quedó un poco: de mí; de ti; de Abelardo. Un cabello en mi manga, de todo quedó un poco; viento en mis orejas, simple eructo, gemido de víscera disconforme, minúsculos artefactos, campanilla, alvéolo, cápsula de revólver... de aspirina. De todo quedó un poco. Y de todo queda un poco. Oh abre los vidrios de la loción y aspira el insoportable mal olor de la memoria. Pero, de todo, terrible, queda un poco, y bajo las olas ritmadas y bajo las nubes y los vientos y bajo los puentes y los túneles y bajo las llamaradas y bajo el sarcasmo y bajo la saliva y bajo el vómito y bajo el sollozo, la cárcel, lo olvidado y bajo los espectáculos y bajo la muerte escarlata y bajo las bibliotecas, los asilos, las iglesias triunfantes y bajo tú mismo y bajo tus pies duros y bajo los goznes de la familia y de la clase, queda siempre un poco de todo. A veces un botón. A veces una rata.
Que quizá sea hora de mirar lo inverosímil y no creerse lo visto. Que quizá en el presente la historia este sucediendo, invisible y verosímil en otras orillas, por otras lenguas: exilio o recodo de mudez rota en cantos.
Víktor Gómez
CONVERSACION
---------
entre sombras de árboles, la noche ------- hierba, donde pesadas las palabras ------- se desmoronan, como frutos ------- pequeñas equimosis bajo las pulpas
-- ---
CONVERSA ---- entre sombras de / árvores / a noite // relva, onde / pesadas as / palavras // desabam, como / frutos // pequenas equimoses / sob as / polpas
--------
Virna Teixeira, neuróloga, poeta y traductora. Fortaleza, 1971, aparece en la antología "CAOS PORTATIL" que incluye Poesía contemporánea del Brasil bao la selección de Camila de Valle y Cecilia Pavón, siendo ésta última también quien traduce al castellano. Edición bilingüe que vió la luz en el 2007 gracias al proyecto de "El billar de Lucrecia" que coordina la poeta y agitadora cultural Rocío Cerón desde México. --------- En internet se la puede seguir en su blog: