--------Lo único que me fascina es el amor y el dolor. Como hombre, he de decir que todo se resume en eso, en el amor a los seres humanos afines, a la naturaleza, a la música, a la poesía; y en el dolor de la visión que revelan los versos de Alfonsina Storni:
«Muchedumbre de color,
millones de circuncisos,
casas de cincuenta pisos
y dolor, dolor, dolor...».
Porque van pasando los años y cuando se llega a mi edad se lleva con gran peso una cartilla cada vez más amplia de muertos muy queridos.
Carlos E. de Ory (Cadiz, 1923) en una entrevista a raíz de su antología Galaxia Gutengberg 2004 , "Música de lobo"
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EN UN CAFÉ
He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste más triste que un tintero
Triste no soy o si lo soy no sé
la maldita razón porque no quiero
He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste en las calles de mi raza
He vuelto a estar más triste que un quinqué
más triste que una taza
Estoy sentado ahora en un café
y mi alma late late
de sed de no sé qué
tal vez de chocolate
No quiero esta tristeza medular
que nos da un golpe traidor en una tarde
Pide cerveza y basta de pensar
El cerebro está oscuro cuando arde
----Carlos Edmundo de Ory, Cadiz 1923
Poema escrito en Madrid, 8 de abril 1952