sábado, 10 de marzo de 2012

SALIR ILESO, de RAÚL NIETO DE LA TORRE


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entre la vida y la muerte, acaso eso efímero y leso, la consciencia de estar siendo, la necesidad de ser contra lo absurdo, lo banal, la existencia desafecta, tediosa, desamada: salir ileso // raúl nieto de la torre escribe contra la desutopización y la clausura del deseo y va con cierta lentitud no forzada sumando al esfuerzo de "pulir versos" con-versar y disentir de las pautas rígidas de lo uniforme apático // el sexo como evangelio el cuerpo como resurrección la amistad como sacramento la libertad como gramática el vino de las complicidades contra la amargura: salir ileso // raúl nieto de la torre seducido por el tú escribe desde la certidumbre de los límites desmigando el yo en preguntas, sospechas y acertijos // caballito de ajedrez, un hombre que encajara los golpes, un niño y su proyectada sombra adulta por los pasillos oscuros de una gran casa, la mano abierta, una mala dentadura: salir ileso // amar, amar, amar contra lo oscuro: salir ileso: // "amor: tú no te pongas bragas, déjame al menos esa luz encendida"//
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Víktor Gómez
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Las manos
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¿Por qué las manos
encierran un secreto
cuándo se abren?



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Comprender el mundo
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Acaso hubiera un Dios meticuloso
y usara dos palillos para modificar el destino de las
................personas corrientes
como lo hacemos tú o yo
al comer shushi.
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El tenedor y los palillos:
he ahí bien distintas formas de comprender el mundo;
y no es cuestión de hambre sino de táctica,
pues allí donde el tenedor penetra con sus púas,
los dos palillos aprisionan.
(Quisiera yo saber
si no tendrán algo de mágico e incomprensible
más allá de su gran utilidad.)
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Acaso hubiera un Dios
y uno pudiera preguntar directamente,
y uno supiera las respuestas.
Entonces yo sería yo
y el tenedor y los palillos
no serían más que eso: objetos, utensilios
con que llevarse alimento a la boca.
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Raúl Nieto de la Torre
Madrid, 1978, poeta y escritor, se licenció en filología hispánica por la UAM y doctoró en la misma universidad con una tesis sobre Luis Landero.
Publicó en el 2006 Zapatos de andar calles vacías y en el 2008 Tríptico del día después.
En el 2004 publicó la novela La memoria de los espejos.
Ediciones Vitruvio en mayo de 2011 ha sacado este brioso SALIR ILESO, con un tranajo artístico resuelto en una docena de cuidadísimas fotografías de Rubén Nieto de la Torre cuya poética autónoma se injerta en el libro y junto a los textos hibridan una experiencia estética dialógica singular.

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Abajo, el ventilador:
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Raúl Nieto de la Torre es, además, un hospitalario anfitrión de artistas y escritores, a los que dispensa desde su casa la más formidable de las acogidas, propiciando así otro modo de compartir la poesía de la acción y la acción artística. Clandestinas tardes noches se juntan en torno al vino y la escritura, en torno a la cerveza y las artes plásticas, en torno a la sed y la música, un día impredecible, para que suceda el acontecimiento que es en el mejor de los casos, la experiencia poética compartida, la comunidad imposible.
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jueves, 8 de marzo de 2012

JOSE Mª GÓMEZ VALERO: LOS AUGURIOS (ICARIA, 2011)

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EQUILIBRIO 

Todo está preparado. 
Sobre el alambre 
la gravedad del signo, 
el hueco permanente, 
la fatídica forma. 
Bajo el alambre 
la espera. 
El alambre desaparece. 
El quebranto calibra 
sus balanzas. 
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Este nuevo poemario nos expone con audacia y sencillez un horizonte y una intimidad atravesadas por la palabra poética en un tiempo convulso, torcido por los excesos y desmanes, que tiene en el augurio, en ese mirar a lo profundo de lo mínimo, lo próximo y lo ajeno, visiones esclarecedoras, desveladas sinergías y resistencias, desde las que posibilitar y dignificar lo por venir convergiendo con ese otro esperar lo inesperado, que hay que cultivar amorosamente. Excelente aproximación al libro Los augurios (Icaria, 2012) de José Mª Gómez, desde Ojodepapel.com, en Tribuna libre, por el escritor y periodista Miguel Veyrat, acá
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INDAGACIONES



Alguien despierta sombra adentro 
y piensa en ese instante 
en todo lo perdido.

Fueron esas palabras.
Fueron aquellos ojos.
Fueron estas veredas.

Alguien despierta sombra adentro 
y en la herida descubre
la luz de un tiempo claro 
por donde caminar  la noche.


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INCORPORACIONES 

Te ayudaré a venir si vienes y a no venir si no vienes. 
ANTONIO PORCHIA 

Si tuvieras que ir 
allí donde los huesos consolidan 
solamente lo que desunen, 
el perfil de la pena.
Si tuvieras que ir 
allí donde el torrente de la culpa 
tiñe de esclavitud 
el río de la sangre. 
Si tuvieras que ir 
hasta tus escondites, 
hasta las desapariciones, 
las tachaduras. 
Si tuvieras que ir 
allí donde los límites, 
desvelada en los nudos de la nada, 
con pasos ateridos. 
Si tuvieras que ir 
contra los nombres, 
lo fijado, sus certidumbres, 
contra ti. 
Si tuvieras que ir 
contra los nombres, 
lo fijado, sus certidumbres, 
contra mí, 
si tuvieras que ir, 
llévame contigo. 
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José Mª Gómez Valero
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viernes, 2 de marzo de 2012

LAURA GIORDANI: NOCHE SIN CLAUSURA novedad editorial en la colección CANDELA (Amargord Ed.)

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Ya está en marcha un nuevo poemario de Laura Giordani, NOCHE SIN CLAUSURA (Ed. Amargord, 2012) en la colección Candela, que coordina Mar Benegas. Para seguir noticia:

aquí
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"Buscar esa palabra que pueda mirar de frente la belleza, lo que hay de celebratorio en la existencia para no quedar ensimismada en esa luz; palabra que no dé la espalda al dolor del mundo sino que se agache, se abisme y tiemble. Hacer visible lo invisibilizado. Y no se trata solamente de esos grandes males que asolan a la humanidad; son también los pequeños holocaustos cotidianos, las omisiones repetidas, lo minúsculo dañado por nuestro paso (la materia misma del planeta está sufriendo), nuestras violencias diarias". 
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Laura Giordani
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..............A ciegas
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Ojos nuevos, ojos otros
pido de un cristal
desmesurado, aumento
sin bálsamo para ver
el temblor íntimo
de las cosas, su pelusa,
la herrumbre, esa mueca
oscura de los manteles
al levantarnos de la mesa.
No más ojos amansando mareas
y tapiando con su mesura
los prados.
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[Otros ojos]

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Los poemas no son inocentes. La palabra dada es el vínculo que une vida y dignidad, esperanza y mundo. La obra poética de Laura Giordani respira desde las más hondas grietas de la memoria y nos aproxima con una lírica del temblor y el coraje a la intrahistoria, a la raíz de los conflictos y del amor a la vida, al planeta, al ser humano. Con suma delicadeza, con precisión, se va configurando una cartografía de lo real invisible, de lo inverosímil, pero veraz. Una escritura que diría, tendón por tendón, de los sostenes de la fragilidad, de la resistencia del cuerpo a ser abatido, ese cuerpo-conciencia, cuya belleza no tolera ya ni un milímetro más de violencia, esclavitud, desamparo. Poesía amorosa, en su expresión más plena y necesaria, karuna, empatía y salida desde su discreta vida al yo-plural, al nosotros-íntimo, que aproxima a los expulsados y a las encarceladas. Los aproxima al centro de la tensión lingüística, al centro de lo indecible, pero urgente. Y rompe esa binaria lógica de la identidad propia y la alteridad perniciosa, maldita, desvelandonos que en la naturaleza primera del mundo, nuestra diversidad es complementariedad y nuestras singularidades lo más valioso de la condición humana. En tiempos sombríos, de insistente borrado de lo heterogéneo, de las culturas no homogeneizadas y absorbidas por el Sistémico Orden Normativo y Alienante Hegemónico, cada palabra, cada poema de Laura Giordani es un muro que se derriba, una argolla que se libera, un abrazo que se erige en la voluntad horizontal de convivencia justa.
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Temblor
bendito temblor
sacude las muertes diarias
tolerables
esas innumerables
maneras de morir
o traicionarse

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Como el zahorí, contra la lógica del desertizar el exterior y encarcelar en interior, con vara de zahorí la poesía giordaniana busca el agua indispensable, el pozo del maternal sustento de vida digna, ese agua de palabras honestas e inclusivas que nos hibridan a los ciudadanos con los otros no-ciudadanos, los excluidos, pero también con la Naturaleza expoliada, con los espacios comunes, singulares, recuperables para la convivencia. Como el zahorí, el poema mira no tanto la superficie, como las grietas hacia el fondo, no tan sólo los cuerpos, sino sus ropajes o desnudeces. Mira los márgenes de la historia, la irreconocible y vapuleada espalda de los pueblos.
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Las varas del zahorí no mienten:
son bisagras entre los mundos,
la médula y la coraza.
¿Dónde el agua que vuelva
a estremecer las manos, el agua
que sacuda la inercia de los péndulos?
¿Dónde las manos
para enjambrar el temblor
esparcido en las piedras?
Las varas para auscultar
la trepidación del mundo:
esos prados donde los talones
se incendian.
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[Las varas del zahorí]
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Salud. Esa es la inequívoca y primera devolución de su creatividad y propuesta artística. Salud como modo de estar en el mundo, de relacionarse, de conocerse. Versar para saludar y reunir, para sanar y comprender.

Testimonio. Ese es el irrenunciable paso adelante, tomando partido por las víctimas de las dictaduras y las democracias rendidas al capitalismo salvaje. "Cartografía de lo blando..."

Noche sin clausura. Llegas en el momento de la no neutralidad de las lecturas y las acciones. Vienes de lustros de coherencia, morosa urdimbre y pertinaz vocación. Y como una noche inaudita, nos ofreces un copa de vino y un ágape para la insurrección.


V. G.

jueves, 1 de marzo de 2012

ENRIQUE MERCADO: TRENES QUE NO PASAN DE MAGRITTE (INÉDITO)

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Niña que da la espalda en un cuadro de Paul Delvaux
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A Beatriz, que me regaló el verso “Turbas de miradas turbias”
Era la aporía de la liebre y la tortuga,
y por más que troceaba el tiempo como en un cumpleaños
se llevaba la lluvia a la niña que da la espalda
en un cuadro de Paul Delvaux.
La luna que salta de un polígono agorafórico de De Chirico,
los raíles que cruzan los hombres-libro y Clarisse McClellan,
pero que no cruza la niña que rescató Dante de su infancia-infierno de Carroll
y Barrie adoptando gatos y perros y pillos aquí os mato de las calles victorianas.
Muecas de la muerte en los cuadros de James Ensor,
partidas de ajedrez de Bergman y brillantes jaques mate.
La niña que da la espalda en Delvaux Station,
que espera trenes que no pasan de Magritte.
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Enrique Mercado
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En Ediciones Varasek
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En las afinidades electivas
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CARLOS MARTÍNEZ RIVAS: El monstruo y su dibujante



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El pintor español

Yo pintaré un hombre con una linterna.
Hazlo. Pero ¿qué le pondrás
Alrededor para que se vea?
Pues, noche dijo, ya iracundo

De «La insurrección solitaria y Varia»
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HAI-KU

En el rincón un hormiguero
devora un alacrán muerto
¡mis padres, mi niñez!

De «La insurrección solitaria y Varia»
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miércoles, 29 de febrero de 2012

FERNANDO MENÉNDEZ: UN HOMBRE POR VENIR

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Quema con una cerilla las cuatro esquinas de un folio. El fuego tiene una mirada en el pasado. Los bordes, ahora ennegrecidos y dentados, dan un peligro de nostalgia, un consuelo de mentira. Se pone un vestido negro, desliza las manos por el estómago.  Hubo un hombre que asomaba su miedo por los perfiles.
Colocaba un cigarrillo en la oreja: podía esperar.
Repetía su reproche: todo el mundo necesita pertenecer a algo.
Con las manos aún en el estómago piensa en un juego.
Si escribe cabeza abajo varios números seguidos, dan la impresión de una escritura lejana, hermética.
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La escritura de un hombre por venir.
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La nieve, dijo a los suyos, es una cosa muy rápida que parece lenta.
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Domingo.
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Todavía nos asustan las sirenas de las ambulancias.
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Fernando Menéndez, Un hombre por venir (Icaria, 2008)
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sobre el poeta, en Isla Kokotero
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martes, 28 de febrero de 2012

ENRIQUE MERCADO: AM/PM

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Florencia. Deberían de poner una oficina de reclamaciones contra la realidad.
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E. M. De "A ratos"


am/pm marca la línea divisoria en la trayectoria poética de Enrique Mercado, autor de La Explanada (Germania, 2003), libro muy valorado entre los poetas de su generación por la precisión y exactitud de sus versos, y donde se hace verdad aquella máxima de Joan Miró que Joan Brossa aplicó a los poemas del propio Enrique Mercado: "Hay que dar la máxima emoción con el mínimo de sensación". Me llegó este libro hace un par de viernes. Y poco a poco fui dejando a un lado su lectura, retrasando el encuentro. Si que le dí un tiento en el viaje en tren desde Madrid a Valencia. Lo suficiente para entender que sólo en un momento de suma atención podría viajar por estas páginas intensas y emotivas sin caer en la banalidad de creerme que estaba leyendo una biografía de un inquieto y avispado joven cuya frontera actual es el paso de la juventud a la madurez, de la vivaz locura a la serenidad reflexiva. En realidad, es todo más sencillo e imposible de resumir. La persona/mundo, la cultura/átomo/cósmos, la complejidad de ser contradictorio, libre, insumiso de la moralina y del mal llamado "sentido común", la confianza en lo inverosímil y sus derivas sintácticas, su expansivo lenguaje, su gramática irreverente, las imágenes superpuestas, el collage, las fugas y los retornos. am/pm marca las vicisitudes del tiempo sobre la conciencia, su fragmentación, su dispersión y hasta su disenso para ser armónica aventura, por el hecho de conciliar contrarios. Poemas o textos poéticos de alto voltaje confesional para acabar no hablando de sí mismo, sino de muchos y muchas que se han borrado de nuestras mentes, o que nunca llegamos a conocer, la gente de nuestra generación los nacidos entre 1962-1967. Es su tiempo, sus conflictos, lo que en este poemario se expone. Una desnudez. No una proposición o racionalización objetiva, no una interpretación de aquella vida colectiva, sólo su desnudez. Un hombre-mundo desnudo. Que sin prisas, corrió hacia la velocidad como un relámpago. Y ahora, que "los músicos dejaron de tocar música" recuerda (recordamos) que Juan Larrea fue ese poeta que sí representaba la historia de su generación, como suele ocurrir, quizá por estar ninguneado, olvidado, mejor que nadie. Ningún desnudo engaña, pero hay que saber leerlo.
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Víktor Gómez


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am/pm
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Son las 4:43 a.m. en Los Angeles,
las 11:43 p.m. en Sydney,
las 8:43 p.m. en Beijing.
Y en Madrid las 1:43 p.m.
Y ya tengo 40 años.
¿Un buen momento para hacer balance
o para balancearme un momento
en esta cuerda floja,
en esta soga
y empalmados moriremos'
En Cape Town
son las 2:45 p.m.
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Brochazo
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El universo es siempre igual.
Una tormenta y luego escampa.
Así el hombre, sus pasiones,
pabilo mercenario ante la tromba,
y no espabila,
se lleva la corriente el junco
aun flexible y torcaz. 
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Enrique Mercado 
AM/PM (Ed. Varasek, 2011)
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Fotografías de Beatriz Ruibal en el libro am/pm, de la colección Bucaneers de Ed. Varasek
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