domingo, 9 de septiembre de 2007

ROBERTO JUARROZ: POESIA Y REALIDAD (I)

Yo me he sentido atraído en primer lugar por los elementos de la naturaleza. Nací en un pueblo al borde del campo. Mi padre era jefe de la estación de ferrocarril y teníamos enfrente el horizonte abierto. En esa pequeña ciudad de Coronel Dorrego me acostumbré desde muy chico a los silencios. Esas noches abiertas en donde se veían las estrellas, la luna nítida, los vientos, el agua, el árbol que para mí es un protagonista de la vida. Comencé mis lecturas muy temprano. Me atrajeron cada vez más y dediqué buena parte de mi vida a eso. Mientras tanto se fue configurando como lenguaje predilecto, o elector (tal vez me eligió a mí), la poesía.

Leí mucha poesía, de todos los tiempos y en varias lenguas, y poco a poco se fue formando ese hecho de vida que es escribir. Hasta que sentí que la poesía era un poco flácida, repetitiva, aún en los grandes poetas, con zonas en las cuales cedía la tensión interior, ese rango de intensidad que para mí tiene siempre el poema. Eso me llevó a concebir una poesía más ceñida, más estricta o rigurosa, en donde cada elemento fuera irremplazable. La inclinación fue la de recoger de las situaciones extremas eso que llevamos escondido en nuestro silencio, lo que barajamos y pocas veces decimos. Para eso necesitaba un tipo de lenguaje diferente que dejara de lado lo que las palabras tienen de ornamento, de euforia. Buscar formas de síntesis poética, que no es síntesis intelectual, en donde confluyeran emoción, sensibilidad, inteligencia.

Una forma de expresión que penetrase en las zonas aparentemente prohibidas. Zonas que mucha gente se veda a sí misma por temor. Albert Béguin, en El alma romántica y el sueño, dice que no se lee poesía porque se le tiene miedo. Es que la gran poesía desnuda las cosas. Es la búsqueda de lo abierto, no de una realidad cercada, estrecha, confortable que ya conocemos, sino un territorio que a veces el hombre ignora de sí mismo y en donde surgen, a veces, sus más ricos instantes.

(1993, en una entrevista) Roberto Juarroz



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Que cada uno despierte como es y a lo que pueda. Que no se sienta encerrado en teorías hechas en sistemas fraguados y hasta privilegios y poderes. Yo creo que cuando el poeta es poeta y vive lo que hace, siembra, y la cosecha no es de su responsabilidad. No esperemos efectos inmediatos. Hay que tener la humildad, diría yo, de dejar de esperar en ellos. simplemente, hacer lo que podemos hacer con la palabra que tenemos en las manos, vivir con ellas y olvidarse de los resultados.
(1984, en una entrevista)












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El centro del amor


no siempre coincide


con el centro de la vida.




Ambos centros


se buscan entonces


como dos animales atribulados.


Pero casi nunca se encuentran,


porque la clave de la coincidencia es otra:


nacer juntos.




Nacer juntos,


como debieran nacer y morir


todos los amantes


Roberto Juarroz

ANTONIO MENDEZ: El ojo anterior a la desesperanza

Una escritura no precisa sino unos ojos-labio que la relean, que dejen a la tinta ser océano y en un pequeño instante de soledad más posible abisal y desnudo, dejar al corazón hundirse sin compañía. Leer a veces es un riesgo. La vida es un riesgo. Peor que vivir es el simulacro. La poesía de Antonio Méndez, como ala del pájaro milansiano, roza aquello imposible al tacto, al ojo. Y no se rinde. Y no se calla, sino para dejar espacio a lo que es. Dijo Foucault, cuando le preguntaron por qué le interesaba la política algo así como que eso no era el problema, el problema es porque hay personas que no les interesa la política. A Antonio Méndez le preocupa y le ocupa como decir, que decir, ante el estupor del mundo malamente politizado, mal gobernado, mal descrito. La poesía se me antoja así accidental en su quehacer más intimo. Esa suerte de accidente por la que otros menos estrictos, atentos y sensibles lectores, ciudadanos, coetáneos podemos revisar los modelos, cuestionar el orden, la norma, lo convenido y disfrutar de una poética indagadora, al descubierto, arriesgada y complice con todo lo que en realidad importa.

Viktor Gómez


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EL BARCO DE LOS ESCLAVOS
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Arrullo de palomas, roncas. Todo en el aire al fin. Humo para los árboles suena en el momento aún frío del amanecer. ¿Dónde ocurre?. No recuerdo ni siquiera aquella lentitud del río, dando ya al mar, su forma de extraviarse sin nosotros. Hay un nuevo comienzo -eso puede que sea verdad. Es otra devoción. El último golpe sigue en mi cabeza y en el resto del cuerpo. Caigo. Y es más: se qué mi amor es parte de la trampa.

Antonio Méndez

sábado, 8 de septiembre de 2007

ONCE POETAS CRITICOS en la poesía española reciente

Antonio Gamoneda, comiendo con Antonio Méndez en casa de Antonio Martinez i Ferrer. "Los tres Antonios"...



ABCD Las artes y las letras
La vuelta al compromiso

Libros Por Luis García Jambrina
08 de septiembre de 2007 - número: 814


Después de un tiempo en el que, salvo excepciones, la conciencia crítica parecía ausente de la poesía española, en los últimos años se observa una vuelta al compromiso bajo nuevos marbetes, como «nueva poesía social», «poesía de la conciencia crítica» o «escritura del conflicto». Una buena prueba de ello es la antología Once poetas críticos en la poesía española reciente, coordinada por Enrique Falcón, que ya había publicado otra en Chile con el título de No doblar las rodillas: siete proyectos críticos en la poesía española reciente (2002).


Entre los autores aquí incluidos, los hay que cuentan ya con una interesante trayectoria y un cierto reconocimiento crítico, como es el caso de Jorge Richmann (Madrid, 1962), de cuyo último libro, Conversaciones entre alquimistas, ya me ocupé aquí hace unas semanas («Se ha dislocado la relación del campesino con la semilla, la del perro pastor con las ovejas...»); Isabel Pérez Montalbán (Córdoba, 1964), en la que el cuestionamiento del pasado va unido a la evocación de la infancia
«Teníamos un tiesto con claveles,
las coplas dedicadas por la radio
y un corazón de periferia
con vistas a la diáspora y al tizne»
; David González (San Andrés de los Tacones, Asturias, 1964), autor de una poesía narrativa, clara y contundente, como una pedrada en el ojo
«No digas que No.
Sí puedes cambiar el mundo.
Sólo precisas
un brazo, una mano, piedras»
; Antonio Orihuela (Moguer, Huelva, 1965), el más irónico y sarcástico de todos ellos
«Y si lo real fueran los movimientos de masas
en automóvil
reguladas por agentes de tráfico.
¿Dónde entonces la lucha de clases?».


Efectos de la guerra. Antonio Méndez Rubio (Fuente del Arco, Badajoz 1967), el más exigente en la búsqueda de un lenguaje más profundo y menos transparente
«La luz caduca
pero, en venganza,
lo negro es lo que no puedo dejar de mirar»
; o el propio Enrique Falcón (Valencia, 1968), que ya en 1994 llamó la atención con su libro La marcha de 150.000.000 y, desde entonces, no ha dejado de escribir contra la guerra
«En la nuca partida del suelo iraquí.
Y en la sangre bramando por la grava de Atocha».
Junto a ellos, está también Daniel Bellón (Cádiz, 1963), que tiene como uno de sus referentes a Jorge Riechmann y se preocupa por los efectos de la guerra y la globalización económica
«Las bombas caen suben
las bolsas»
, así como cuatro integrantes del colectivo de agitación cultural «La Palabra Itinerante», surgido en Cádiz y Sevilla a mediados de los 90. Los cuatro son autores de una poesía hecha para ser leída en público ?con frecuencia, acompañada de música o en interacción con otras formas artísticas? y con una clara intencionalidad social. «Las cadenas enormes del mundo / se han puesto en movimiento», proclama Miguel Ángel García Argüez (La Línea, Cádiz, 1969).
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Mayor diversidad. «Hemos venido para no hacernos los sordos / para golpear desde la palabra», añade David Franco Monthiel (Cádiz, 1976).
«Cuando nacimos
ya habían traducido el mundo
en un lenguaje equivocado»
, apunta David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976), mientras que José María Gómez Valero (Sevilla, 1976) sentencia:
«Labramos siempre tierras prometidas.
Nos dejamos morir en los brazos del mañana».
De gran interés es el epílogo, titulado «No doblar las rodillas: 1991-2006», dado que, en su cronología, no sólo se enumeran algunos hechos significativos del contexto histórico, social y cultural en el que surgieron los poemas, sino que también se menciona a otros poetas y libros relevantes situados en la misma órbita, aunque desde perspectivas y edades diferentes, como, por ejemplo, Fernando Beltrán (1956) y su libro El gallo de Bagdad (1991) o Juan Carlos Mestre (1957) y el titulado La poesía ha caído en desgracia (1992), dos importantes precedentes de esa vuelta al compromiso. En conclusión, esta nueva poesía crítica -al menos en sus planteamientos teóricos y en algunos de sus principales logros- supone también un cuestionamiento del propio lenguaje, buscando un equilibrio entre conciencia ética y política y exigencia estética y poética, lo que, de entrada, da origen a una mayor diversidad. Estamos, pues, ante una antología rigurosa y representativa de un fenómeno poético que debería hacernos reflexionar, porque resulta que el mundo sigue sin estar bien hecho.


Comentarios:

"Esto ocurre ante la hora izquierda en que mi vida, violenta juventud contra el poder de un príncipe, llama jauría a la verdad y belleza a los puentes derrumbados"
La tumba de Keats, 1999
JUAN CARLOS MESTRE
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Una antología que emerge desde la audacia sin estridencia de once vidas once veces incallables. Once veces itinerantes, once veces ardidos, once veces libres, once veces dados. Poemas que respiran, que salen al encuentro, que nos preguntan y se cuestionan si es en realidad esto lo que queremos, lo que merecen los acallados. Voces arriesgadas, poetas en el punto de mira, subversiva hecatombe de observadores críticos, de resistentes coetaneos del dolor, de la desesperación, de la rabia y del amor amordazado de tantos. La poesía en su ecuación simetrica es, siguiendo de alguna manera, - aproximadamente -, el decir de Gamoneda: Justicia + belleza = poesía Tanto Antonio Méndez, riguroso e insistente defensor de la palabra sin apegos, maquillajes, sumisiones convencionales hasta el propio Enrique Falcón, postdaltoniano, de atronadora voz esclarecedora de los entresijos del presente, pasando por el alquímico ecopoeta Riechmann (perdón por adjetivar excesivamente) hasta el canario de los silbos rebelbes Bellón, contando con David Gonzalez y su vigorosa sombra de luz sobre los abatidos o la persistente, irónica e incomodadora mirada inteligente de Davida Franco, David Eloy y Jose Mª Gómez (La palabra Itinerante) o la precisa e intrahistórica poeta de nuestra cotidiana demencia frente al otro, con todos ellos y no me olvido de las piedras, corazón del mundo, del multiplicado,infatigable y bien/humorado Antonio Orihuela, el de la palabra clara como un abrazo, con todos ellos se cumple de una rigurosa manera aquel principio poético de la simetría, de la belleza, dele extrañamiento y excitación que produce lo verdadero. Y vuelvo a la ecuación perfecta, aquella que no admite reducción ni cambio sin perder eficacia y razón de ser: Justicia + Belleza = Palabra Dada = Poesía. ¡¡Enhorabuena, once veces once, a los poetas de esta incompleta pero suficiente antología de poetas criticos!! Lo esencial, lo pertinente será para muchos leer esta Antología. No quedarán defraudados. A fin de cuentas es poesía y vida de hoy, del hoy que vivieron otros y de nuestro hoy. Desde once líneas que devienen sonorosas, desde once rizomas, desde onces temblores que sostienen un verbo que no retorne vergonzante, desde una esperanza que no muera por desatención y once cantos contra el frío más frío de la noche.
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Lo dijo VIKTOR GOMEZ - 08/09/2007 10:41:32


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En recuerdo de las jornadas que los once dedicaron en Valencia a presentar la feraz poesía antologada...

ONCE VECES OTRO decir como nos/otros
I
En una mesa que se extiende de allápara acálos poetas se muestran en verdadespectantesynomuy triunfales
y no muy brunos pero de plata oscura oscilandoentre lo indecibley esa grieta de grosor crecienteque muestra por donde se nos van los ojosy vuelve la luz desposeida.
II
En su fría taza de perímetro amargoun caféañoradoafila el labio que al momento requeridodescuelga su generosidadde alacran en la espalda de la medianocheque protegelos infameslos sucioslos desamados pequeñuelos de su tribu
III
Uno aunosaben cómo decir y cuándo tildar la suturada frentede balsámica tinta sonora.
IV
Escuchabamos con sorpresalatidos de caballosy de niños al unísono de su impetuosa memoria.
V
Lo canalla es gomaque si no estalla hoyvendrá del mutilador estruendoa la intima multitud de otrosvendrá a rasgar los pómulosde un adolescente soldado de KandaharY vendrá entre papel satinado, rosa como la infamebelleza de la cosmo-polita Eva y su patrón.
VI
La concurrencia les devora.la concurrencia es leal y corajuda, insomne, religadaa las verdades del cuchilloestrangulado en las pancartas de los incivilizados pacifistas
Cuchillo de versos, cortes de conciencia.La concurrenciasabe que la herida se abre y parirá noches de barricada.
Uno auno los ciudadanos tocados de vertigo y palabraesos no poetas dela poesía necesaria dejan sillas incómodastemblandovotandoremoviéndose
VII
La calle ahoraes otraDiez mil ciudadades muy juntasningún centroel mundo los mundosygirany requiebransaltan entre parpadeos crepitan coros de sílabaso tizones de vozque pernoctan de la irapara llenarla cabeza el estomago los piesde una extraña y no resuelta esperanzaSe disuelvela hecatombe de poetas y ciudadanosahora siahora es otra ciudad de diez mil calles transitadasde niños que quierenpoder celebrar mañana un día sin la morfina de los criadossin la grasadel fast food sin el soborno del circo y el pansin la venganzade los salarios descuartizados en uñas negraspara la gloriade un severo escultor de rascacielos y puentes colgantes.
VIII
Uno aunolos trozos de vidabuscan lo uno.
Aunque sea un borracho el carniceropese al disparodel acosador a la engañada camarerasin el auxilio del padre,sin el paro del auxiliador estado del bienestar
IX
Uno aunolos no poetasde la poesía necesaria inyectaron su paz revueltaen las arterias comunitariasen la piel de los leones con piel de cordero.
X
No se hablaráPodría haberse fotografiadoquizá palpealgún anónimo ojola huella que revela la inocencia guerrillera.Y no se veráy no se hablaráno sea que vaya alguien a creerque lo real es lo que importa.

XI
¿Para quéhabré de decir lo que ya saben? nos dijimosy digo
¿Cómo entender que lo dichouno aunoes lo vivido uno a uno hasta mi codoy sus hernias?
Habré de decir lo que ya saben:
Sin perder la esperanzaSin perder la esperanza entrelos pasos y la vida, uno auno,once a once, hasta germinar en el desiertopalmeraleshasta dejar en la ciudad espacioal hombre y su prole.
Mayo, 2007
Viktor Gómez


viernes, 7 de septiembre de 2007

Federico G. LORCA y lo real en la metáfora visionaria. NEW YORK

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Autorretrato del poeta en New York
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NEW YORK (Oficina y denuncia)


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Debajo de las multiplicaciones


hay una gota de sangre de pato.


Debajo de las divisiones


hay una gota de sangre de marinera.


Debajo de las sumas, un rio de sangre tierna;


un rio que viene cantando


por los dormitorios de los arrabales,


y es plata, cemento o brisa


en el alba mentida de New York.




Existen las montañas, lo sé.


Y los anteojos para la sabiduria,


lo sé. Pero yo no he venido a ver el cielo.


He venido para ver la turbia sangre,


la sangre que lleva màquinas a las cataratas


y el espíritu a la lengua de la cobra.


Todos los dias se matan en New York


cuatro millones de patos,


cinco millones de cerdos,


dos mil palomas para el gusto de los agonizantes,


un millón de vacas,


un millón de corderos


y dos millones de gallos,


que dejan los cielos hechos añicos.
F. G. LORCA

jueves, 6 de septiembre de 2007

ELOY SANCHEZ ROSILLO

Descubrí a este poeta por indicación de otra poeta, Elena Escribano. Y al principio no me hacía con su escritura. Fue en la relectura. En la distancia, en el reencuentro donde se encendió una palabra generosa y lenta, sabia sin pedanteria y tan cercana que propicie los encuentros en horas muy silenciosas y apartadas del bullicio. A media noche. Os dejo una humilde y magnifica muestra de su talento, naturalidad y hondo pálpito.
V. G.

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ELOY SANCHEZ ROSILLO Nació en Murcia, el 24 de junio de 1948. Obtuvo el Premio Adonais de 1977 con su libro Maneras de estar solo (Ediciones Rialp, Madrid, 1978), que lo dio a conocer como poeta. Ha publicado posteriormente otros cinco libros de poemas: Páginas de un diario (El Bardo, Barcelona, 1981), Elegías (Trieste, Madrid, 1984), Autorretratos (Ediciones Península / Edicions 62, Barcelona, 1989; segunda edición, 1989), La vida (Tusquets Editores, Barcelona, 1996; novena edición, 2007) y La certeza (Tusquets Editores, Barcelona, 2005), al que se le concedió el Premio Nacional de la Crítica correspondiente al año de su publicación. Su poesía completa ha sido publicada hasta la fecha en tres ocasiones: Las cosas como fueron (1974-1988), recopilación de los cuatro primeros libros del autor, con numerosas correcciones (Editorial Comares-La Veleta, Granada, 1992; segunda edición, revisada, 1995) y Las cosas como fueron (Poesía completa, 1974-2003), que recoge todos los títulos de Sánchez Rosillo (excepto La certeza), con nuevas correcciones y algunos poemas inéditos (Tusquets Editores, Barcelona, 2004). Hay también una antología de su obra, Confidencias, con prólogo y selección de Andrés Trapiello (Editorial Renacimiento, Sevilla, 2006). Ha publicado asimismo el ensayo La fuerza del destino (Universidad de Murcia, 1992), ha traducido una Antología poética de Giacomo Leopardi (Editorial Pre-Textos, Valencia, 1998; segunda edición, 2004) y se ha encargado de la selección y el prólogo de El volador de cometas, antología poética de Andrés Trapiello (Editorial Renacimiento, Sevilla, 2006). Ha colaborado en numerosas revistas literarias y sus poemas figuran en las antologías más representativas de la poesía actual. Alguno de sus libros y selecciones más o menos extensas de su poesía han sido traducidos a diversos idiomas. Es profesor de literatura española en la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia.




Este poema fue la colaboración de un poeta excepcional, Eloy Sánchez Rosillo, para el tercer número, un especial sobre la música, de la muy interesante revista TRECETRENES ( http://trecetrenes.blogspot.com/ ) en la que colaboran poetas de trayectoria fiable y lectura recomendada.
Adjunto manuscrito:








LA CIGARRA



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Es increíble la tenacidad



que en estas tierras que ganó el verano



exhiben, incansables, las cigarras.



No dudan nunca, muestran una fe



en que su canto es lo mejor del mundo



que para sí quisieran cuantos tienen



cualquier convencimiento. Son criaturas



de laboriosidad indeclinable



(aunque no sé por qué suele decirse



precisamente todo lo contrario)



y hacen su hermoso oficio un día y otro



sin ningún mal humor, con alegría,



y sin la cabizbaja seriedad



de la que las hormigas, por ejemplo,



en obedientes filas se envanecen.



Le resultan al sol imprescindible



para forjar imperios hegemónicos.



Y cuando cesa su crepitación



se derrumba de súbito el verano.




De “La certeza” (Tusquets, Barcelona, 2005).


Eloy Sánchez Rosillo (Murcia, 1948).
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DOS BREVES APUNTES DE SU ARS POETICA
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“ La voz de los poetas es siempre la misma pese a las modas. Son ingenuidades que no afectan a la poesía, como no afectan al canto del ruiseñor que cantaba igual con Safo, Catulo, Keats y ahora.”
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“ Mi poesía toda tiene un tono elegíaco. Yo veo el mundo así. Tengo una inclinación especial hacia el pasado. No es que me interese el pasado como pasado, como algo cerrado y alejado; me interesa porque forma también parte del presente para mí, y siempre veo todo lo que me está sucediendo como algo que se está yendo. Y, claro, la juventud, que ya quedó lejos por desgracia, me parece un momento culminante de la vida del hombre, aunque no tenga esa etapa de la vida muchas cosas que después vamos adquiriendo. Pero tales cosas se adquieren cuando uno ya no tiene, creo yo, la plenitud vital que tenía en el tiempo de la juventud, y eso es quizá lo que se echa de menos de ella, de no tenerla. Y de ahí se deriva el tono nostálgico, elegíaco”

FANNY RUBIO:De la inteligencia poética y su gratificante relectura

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PERVERSIDAD INDEFINIDA

Por este bello frasco hoy soy capaz determinar tu historia.
Míralo entronizado: sólo una de sus gotas marca el límite
de tu perímetro sobre la sábana
e inspira el adjetivo justo del antiguo
deseo.
Debo reconocer que en otro tiempo sentí
hospitalidad donde hubo aroma. Pensé yo
que adoraba el gesto hidalgo, la soterrada tecla,
el paseo ilustre sobre un flamante coche de alquiler
y la llegada
de tu bondad legisladora (doble llave)
cual si viniera de celebrar sus Cortes
de Toledo. Mas no fue el hombre sino
su bálsamo lo que acotó la seductora
geografía. No fue la voz acariciante,
las ínsulas soñadas, el último dietético capricho
-tu zona de poder- en mi
despensa lo que inundó de luz la tarde
pudorosa
sino el viento que ataba la prolongación
tenue de mi desasosiego. Ay, portero
de noche, dulce mío, te debo confesar
que fue la huella del perfume que se
extendió en tu cuerpo lo que yo amé
y él sólo fue partícipe y testigo de
la hermosa mentira.

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Dibujos de Rafael Alberti para Fanny

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Fanny Rubio es doctora en Filología Románica, en la actualidad es profesora Titular de Literatura en la Universidad Complutense de Madrid, después de haber ejercido como docente en la Universidad de Granada y haber sido Maitre de Conference en la Universidad de Fez. Colabora en prensa y televisión. Dirigió los Cursos de Humanidades de la Universidad Complutense en El Escorial y ha sido conferenciante en numerosas Universidades (UIM, El Escorial, Salamanca, Sevilla, Vitoria San Sebastián, Lisboa, Nápoles, Clemont Ferran, La Paz, Santiago de Chile, Montevideo, Berlin, Rabat, Nueva York City Kansas, etc)
Después de haber sido premiada con el "Ciudad de Jaen" por sus primeros poemas, adolescentes, ha publicado libros de poesía y narrativa breve: Acribillado amor, en VV.AA, Poemas, Madrid, Premio de poesía de la Universidad Complutense, 1970; Retracciones, Madrid. Ediciones Endymion, 1979, Reverso, en Maillot Amarillo; 1988; Retracciones y Reverso en Endymion 1989 Dresde, Madrid, Ediciones Devenir, 1990 ; En Re Menor, Málaga, Colección Tediría, 1990.Cuentos: A Madrid por capricho, Madrid, Libros del Tren, 1988. En prensa, Fuegos de invierno bajo los puentes de Madrid, (Madrid, El tercer nombre, 2006)También ha publicado libros de crítica literaria: Las revistas poéticas españolas (1939-1975), Madrid, Edtorial Turner, 1976, recientemente reeditada en facsímil por el Servivio de publicaciones de la Universidad de Alicante; Edición fascímil de Pueblo cautivo /Anónimo 1946), Madrid, Hiperion, 1978; Aportación a la historia de la poesía española de la posguerra. Las revistas de poesía (1939-1970). Hacia una bibliografía total, Granada, Tesis Doctorales de la Universidad de Granada, 1975; Poesía española contemporánea. Historia y Antología (1939-1980), Madrid, Alhambra, 1981 (en colaboración con José Luis Falcó); Noticia de Gabriel Celaya, Madrid, Biblioteca Nacional, 1987; Cuadrantes (artículos), prólogo de Rafael Alberti, Jaén, Diputación de Jaén, 1985; Edición, prólogo y notas de Hi jos de la ira de Dámaso Alonso, Madrid Espasa Calpe, 1981 y Epigramas de El Escorial de J-A. Goytisolo (premio Ciudad de Barcelona, 1995). Su último libro de ensayo hasta el momento es El embrujo de amar, Madrid, Planeta, Temas de Hoy, 2001.Durante los últimos quince años se ha dedicado a la novela: La sal del chocolate, Barcelona, Seix Barral , 1992; La casa del halcón, Madrid, Alfaguara, 1995; El dios dormido, Madrid, Alfaguara, 1998; El hijo del aire, Barcelona, Planeta, 2001. En bolsillo, El dios dormido y La casa del halcón (Madrid, Punto de Lectura, 2002) Es editora de El Quijote en clave de mujeres (Madrid, Editorial Complutense, 2005)




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SE QUEDABA PRENDIDA










Se quedaba prendida en las ventanas como una mosca melancólica. Mariposa en sofá de terciopelo, triste el labio en cristales de bohemia.




Cambiaría la sexta sinfonía, los cuadros de Tiziano, la caricia legalizada,


por un paso de luz sin alambrada, un encuentro sin riesgo de antecámara,


una mirada sin revisión.




Y se perdió en el aeropuerto.




Fanny Rubio

miércoles, 5 de septiembre de 2007

JOSE VIÑALS: EL AMOR


LEYENDAS:


BLANCA

Éramos siete enanos, yo el más necio. O sea
el que amaba de puntillas, más silencioso
que un mulgaño, que un caracol de tierra.

Así que soy triste, el que se oculta para llorar a
solas. Yo quiero que esté alegre, feliz la quiero
con su Príncipe, risueña con mi cara de conejo,
tierna con mi bonete.

Comeré berenjenas y un día seré grande. Pero
es posible que para entonces sea muy viejo,
no anciano sino viejo. Y calvo la amaré, lo juro
por la fábula.


José Viñals