martes, 8 de mayo de 2007

DESTREZAS INTELECTUALES (I)

DESTREZAS INTELECTUALES NECESARIAS

Fuente/Autor: Linda Elder y Richard Paul


Humildad intelectual.-

Estar consciente de los límites del propio conocimiento,
teniendo especial cuidado al enfrentarse a circunstancias
en las cuales el propio egocentrismo puede resultar engañoso;
prestar atención a prejuicio, a los sesgos o tendencias
y a las limitaciones del punto de vista propio.
La humildad intelectual radica en reconocer que uno no debe
pretender que sabe más de lo que realmente sabe.
No significa sumisión ni debilidad. Es la carencia
de pretensión intelectual, jactancia o presunción
combinada con el reconocimiento de las fundamentaciones
lógicas o la carencia de ellas, respecto de las creencias propias.

lunes, 7 de mayo de 2007

john berger


«Si amamos la vida, no debemos preguntarnos el porqué de las decisiones»

John Berger: El hombre que se atrevió a pintar versos humanos

"La vida de John Berger ha estado marcada por el nomadismo geográfico y cultural, por la necesidad de ver, por la utilización de la vista y su amplio sentido moral y estético bajo el influjo de una poética clarificadora.

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Su biografía es una reunión de datos fascinantes, un manojo de encuentros, exilios y un grado de independencia insospechado para un escritor. Berger nació en Londres en 1926. Abandonó por obligación la escuela en 1942 e ingresó en la escuela central de bellas artes con el objetivo de convertirse en pintor bajo los bombardeos. Fue llamado a filas y su estancia en el ejercito se prolongó debido al servicio militar. Concluida la guerra se incorporó como profesor de dibujo en Chelsea, se sentía pintor y se ganaba la vida haciendo portadas de libros y otros encargos. Aceptó una columna semanal de crítica de arte en el New Statesman y el Tribune, editado por George Orwell La guerra fría se hizo témpano y se sintió estúpido dejándose resbalar por la helada superficie de las cosas. Hacía falta reaccionar en lugar de pintar cuadros. Estaba convencido de que había sido el pueblo ruso el que había salvado del fascismo al continente.

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Desde el año 49 hasta el 58, Berger asume una intensa actividad política y sus artículos abordaron denuncias y todo aquello que era digno de ser defendido. Comenzó a ser considerado un crítico y periodista marxista a pesar de que nunca fue miembro del partido. En 1955, publica su primera novela, “Un pintor de nuestro tiempo” en la que relata la historia de un exiliado húngaro en forma de diario íntimo. El libro señala la amargura del exilio, el drama y se extiende sobre el fascismo y sobre los sucesos de Hungría. A Stephen Spender no le gustó nada el libro: “apesta, escribió en el Sunday Times, huele a campo de concentración y no puede estar escrito más que por una persona: Goebbles”. El libro se retiró de las librerías. Se abrió un dossier con la etiqueta Berger y apareció en varias listas negras. Decide marcharse de Inglaterra. Berger quería ser un escritor europeo, dejó de escribir crítica de arte y se vino al continente. Plantearse la crítica sistemáticamente es la muerte de la imaginación."

David Franco Monthiel









DOCE TESIS SOBRE LA ECONOMIA DE LOS MUERTOS

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1. Los muertos rodean a los vivos. Los vivos son el centro de los muertos. En este centro encuentran las dimensiones de espacio y tiempo. Lo que lo rodea es intemporal.

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2. Entre el centro y lo que lo circunda se producen intercambios que, por lo general, no son del todo claros. Todas las religiones han tratado de aclararlos. La credibilidad de una religión depende de la claridad y de la frecuencia de estos intercambios. Los engaños o los misterios de las religiones son el resultado de intentar producir sistemáticamente intercambios

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3. La escasez de intercambios claros se debe a que no abunda lo que pueda cruzar intacto la frontera entre la intemporalidad y el tiempo



4. Ver a los muertos en términos de personas concretas que existieron tiende a oscurecer su naturaleza. Intentemos considerar a los vivos como podríamos suponer que lo hacen los muertos: colectivamente. La colectividad no sólo se reuniría en el espacio, sino también en el tiempo. Incluiría a todos los que han vivido. Y así estaríamos también pensando en los muertos. Los vivos pensamos en los muertos como en aquéllos que han vivido; pero los muertos incluyen a los vivos en su propia colectividad.
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5. Los muertos habitan un momento intemporal de construcción incesantemente recomenzada. La construcción es el estado del universo en un instante concreto.
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6. Conforme a su recuerdo de la vida, los muertos saben que el momento de construcción es asimismo el momento del derrumbamiento. Porque han vivido, nunca pueden quedarse inertes.
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7. ¿Cómo pueden tener memoria alguna de los muertos si viven en un momento intemporal?. Sólo recuerdan haber sido expulsados al tiempo, como lo hace todo lo que ha existido o existe.


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8. La diferencia entre los muertos y los no nacidos es que los muertos tienen ese recuerdo. Conforme aumenta el número de muertos, aumenta el recuerdo.
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9. Podemos concebir esa memoria de los muertos existente en la intemporalidad como una forma de imaginación relativa a lo posible. Esta imaginación está muy relacionada con Dios (reside en Él), pero no sé como exactamente.
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10. En el mundo de los vivos existe un fenomeno equivalente y al mismo tiempo opuesto. a veces, los vivos experimentan la intemporalidad, tal como nos es revelada en el sueño, en el éxtasis, los instantes de peligro extremo, el orgasmo y, tal vez, en el trance de la muerte. Durante esos instantes, la imaginación de los vivos abarca la experiencia toda y sobrepasa los límites de la vida o la muerte de cada cual en particular. Roza la imaginación expectante de los muertos





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11. ¿Cuál es la relación de los muertos con lo que todavía no ha sucedido, con el futuro?. Todo el futuro es la construcción en la que trabaja su "imaginación".
12. ¿Cómo viven los vivos con los muertos? Mientras el capitalismo no deshumanizó la sociedad, todos los vivos esperaban alcanzar la experiencia de los muertos. Era su futuro último. Por si mismos, eran incompletos. Así, vivos y muertos eran interdependientes. Siempre. Sólo una forma tan peculiar de egoísmo como la de hoy en día podía romper esa interdependencia. y los resultados han sido desastrosos para los vivos, que ahora creen que los muertos han desaparecido.
John Berger (pintor, poeta, novelista, nómada, librepensador)

domingo, 6 de mayo de 2007

J L SAMPEDRO EN VALENCIA.

Durante dos horas escuché y observé a José Luis Sampedro. Desistí de presentarme y saludarle. Había mucha gente alrededor suyo con deseos de abrazarle, de hablar con él. Me limite a observar. Mi hijo David de 6 años me regaló esta foto. Mis labios cerrados y tras de mi la voz lenta, fina, fraterna, sabia de un hombre auténtico. Indudable su coraje pacífico y su voluntad inquebrantable de darse por las causas más dificiles, por las personas más vapuleadas. Generoso, soportó con simpático rostro esa hecatombe de admiradores que le aplaudió (aplaudimos) durante mucho tiempo, antes y después de su intervención. Aplauso que a él seguro que le gustaría se tradujese en nuestra opción vital por tomar partido por las cosas y actuar, ser agentes activos en esta sociedad exesivamente delegada y representativa.

De sus palabras y sus gestos me quedo por una defensa de la verdad, "mi verdad" que él presentó con sencilla resolución en favor de una sociedad del amor antes que de esa funesta sociedad de mercado que nos avasalla.
Porque al decir "mi verdad" Sampedro invita a unir palabra y vida, inteligencia y acción, pensamiento y compromiso, generosidad y astucia.

Si, mejor me callo. Que cada uno observe y dirima.

V.G.







Sampedro: «La palabra es el ladrillo con el que construimos el mundo»

El autor lloró y se emocionó durante el homenaje recibido ayer en Viveros





José Luis Sampedro, un joven autor de noventa años, llegó ayer a la Fira y provocó la revolución. Ante la caseta de los organizadores del certamen se arremolinaron durante la mañana decenas de admiradores del escritor con un libro bajo el brazo a la caza del autógrafo. Poco antes había dado una charla en la sala del Museo de Ciencias Naturales. La llegada de Sampedro -que llegó a llorar de emoción- fue saludada con una salva de aplausos de varios minutos. Así comenzaba el homenaje al escritor organizado por cinco colectivos entre ellos el propio Gremio de Libreros y Cartelera Turia , y que ya había tenido un prólogo el pasado viernes, con la participación de Sampedro en la presentación de las jornadas Escriptors pel Cabanyal . El escritor dedicó una gran parte de su charla a defender, como es propio de un autor, el buen uso de la palabra:


«La palabra es el ladrillo con el que construimos el mundo. La imagen que cada uno tenemos del mundo es rigurosamente personal porque sus dimensiones son infinitas, así que cada cual tiene la responsabilidad de construir su mundo. Por eso hay que defenderse del mal uso de la palabra» .


Sampedro se refirió también a los problemas actuales, fiel a su estilo y convicciones:


« este es un mundo que se derrumba por la falta de lucha y por el miedo a la libertad en el que predomina el valor del mercado por encima de cualquier otra consideración. El valor de las cosas se mide por su valor de mercado. Por eso a mi me preocupa el futuro aunque parezca grotesco porque ya tengo noventa años» .


Valencia, ciudad abierta Sampedro agradeció a los cinco colectivos el homenaje que le han tributado:


«creo que Valencia es una ciudad abierta que me ha dado muchas más cosas de las que yo le doy a ella. No acabo de entenderlo pero he caído de pie en Valencia. Si yo defiendo a Valencia, al barrio de El Cabanyal, por ejemplo, lo hago porque ese es mi trabajo y mi impulso personal, no supone ningún sacrificio, y trato de responder a tanto cariño como me ha dado Valencia» . Sampedro ha permanecido en los últimos días en Barcelona, donde ha tomado parte en un homenaje al cantante valenciano, afincado en París, Paco Ibáñez, definido por el escritor como «la palabra de la España libre» . «La palabra -dependiendo de quien la pronuncie - significa una cosa u otra. Por ejemplo, cuando Bush habla de libertad para Iraq se refiere a su libertad para echar bombas y liberar a los iraquíes a bombazos. Tampoco es verdad eso de que una imagen vale más que mil palabras porque cuando una imagen nos impresiona realmente, no tenemos más remedio que relatar su impacto con palabras», afirmó. El escritor concluyó diciendo que el mundo entra en una nueva era de cambios, de transformación, no de las cosas sino del hombre mismo. José Luis Sampedro ha invitado a los presentes a que participen en ese cambio,
«pero sin miedo al futuro. Yo no tengo miedo y reivindico esa lucha, también a través del voto. Y si los obispos piden el voto yo que me llamo Sampedro también puedo hacerlo a favor de los que se levantan por la libertad Éles invito a que voten, aunque no recomiendo a ningún partido en concreto» . Antes se refirió al enajenamiento de espacios públicos en favor de cosas como los campos de golf. Y citó ejemplos de Madrid y Valencia jugando con los nombres de la presidenta de la Comunidad de Madrid y de la alcaldesa de Valencia, a las que ha llamado
«Rita Aguirre y Esperanza Barberá»

PACO PEREZ VIVES: La lentitud del fuego constante


Paco Pérez (poeta trilingüe, valenciá, francés y español) y Mª Angeles Lence (poeta bilingüe, valenciá y español) co-fundadores de la Tertulia Café Palabra en Valencia. Detrás de ellos la poetas Amparo Santana y Matilde Selva con otros compañeros poetas.
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ARREBATO

Yo necesito la luz y la sombra
en una copa de cristal tallado,
y el asombro de tus ojos cambiantes
en el momento del fulgor que asciende.



Francisco P. Vives, ago.05



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VINO

Vino toda de blanco, lo recuerdo.
Hacía rato que yo, por mi parte,
iba reduciendo con gran lentitud,
a la espera de no se sabe qué,
el nivel relativamente dorado
de una botella de albariño.
Tomó una primera y última copa,
clavando sus ojos de despedida,
ya anunciada al principio de todo,
y se fue como vino, deslumbrante,
como una aparición, toda de blanco.

Francisco P. Vives, jun. 05.
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Y como colofón un poema que me impacta y me situa en esa esencialidad de la voz que dice para mejorar el silencio precedido, para habitar el silencio posterior. Poema este, "BAOBAD" de lo más logrado que he leído en mucho tiempo. Y aunque ya tenga un tiempo, siguen creciendole ramas y raices. Porque para decir lo suficiente, baste ser auténtico y no adornarse, ir a donde duelen los agravios, donde "arden las pérdidas" que diría el muy apreciado poeta Gamoneda, al que Paco y Mª Angeles conocieron antes de los laureles.
V.G.
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BAOBAB

Árbol altivo, laberinto de ramas.
En tu copa sepultado por la hiena
legendaria y en el cielo claro las raíces
desbrozan el aire sonoro, cálido.
Senegal, toda África redimida.

Francisco P. Vives, jun. 05

YAIZA es poema y poética de LUIS OROZ


REENCARNACIÓN


Recuerdas, hija mía, cuando no habías nacido
y andabas de puntillas en los labios
apenas estrenados.
Recuerdas cómo hablábamos
sin que te dieras cuenta de que eras
un pellizco de amor
callándome los dedos.

Tú eras la certeza de una ausencia
que nunca escaparía,
y aunque estabas segura de perderme
en la próxima cita,
volvías cada noche,
tan desnuda,
para dejar tu ropa en los alambres
del mendigo poeta.

¡Jamás imaginé que te vería
trasportando mi sangre!

Hoy vuelves a dictarme lo imposible
con tu silencio exacto.
Sigues siendo el poema escurridizo
que no supe atrapar,
el pez desorientado que escapaba
de mi banco de sueños.
Sigues siendo poema, lo sé... te reconozco
por tu reencarnación casi simétrica
cada vez que te paras a escucharme.
Me superas en todo…
pudiste con mis párpados
cuando estaban borrachos de esperarte,
y hoy dejas sin idioma
el alfabeto inmenso de mi beso.

¡No hay poeta capaz de mejorarte!

Has venido a salvarme del fracaso,
ahora sé que jamás te hubiera escrito.

Luis Oroz.

sábado, 5 de mayo de 2007

JOSE LUIS SAMPEDRO EN VALENCIA

“Cuando alguien nos repita que ‘el mercado es libertad’ invitémosle a practicar un sencillo ejercicio mental, consistente en imaginar que entra en un mercado a comprar pero no lleva dinero: constatará en el acto que no puede comprar nada, que sin dinero no hay libertad, que la libertad de elegir la da el dinero”.

“Ni en el sistema de mercado ni el planificado hay existencias suficientes para abastecer de todo a todos. La diferencia esencial está en el modo de reparto (…) En un sistema de mercado la riqueza se reparte con mucha mayor desigualdad, y origina colas invisibles, porque sólo una minoría puede obtener los artículos deseados”.




Miguel, de la libreria Primado, Jose L. Sampedro, con una admiradora y tras ellos, de verde, David Gómez (6 años)



Jose Luis Sampedro y Olga
La asociación de Libreros de Valencia a homenajeado a uno de los escritores más lucidos, comprometidos, humildes y sabios de nuestro panorama actual. Magistral, con pocas palabras, Sampedro definió el constructo de la cultura soportado, cimentado con el ladrillo de la palabra, y nos invitó a actuar en un mundo que se está desbordando, cambiando de ciclo, en ese periodo de barbarie que precede a todo desmoronamiento de una Era. Con buen humor, sin concisiones a la sociedad de mercado, pro libertad (del pobre, del excluido) y justicia (de los pueblos) este nonagenario genial e incisivo, con más amor que interés, apostó por un futuro que construyamos con palabras y hechos que humanicen, por encima de totalitarismos y salvajes reglas económicas, por encima de abusos del Poder. Para el autor de "Escribir es vivir" HAY QUE DEFENDER una cultura de la palabra dicha con la generosidad del pobre, del que no quiere explotar ni exprimir sino solamente vivir en paz.


“La ausencia de control [sobre las operaciones privadas] transfiere un gran conjunto de decisiones económicas importantes desde el ámbito gubernamental con control democrático hacia el campo del poder privado liberado del control ciudadano”.
“Globalización es el nombre dado a la más moderna, avanzada y amplia forma del mercado mundial”.

“El objetivo de los operadores no es tanto incrementar la producción de bienes para elevar el nivel de vida colectivo, como multiplicar sus beneficios aprovechando diferencias en los tipos de cambio”.
Las miserias del mercado se ven amplificadas en la globalización, origen de la explotación de los muchos por cuatro empresarios sin escrúpulos.

Pero no debemos confundirnos. Las conclusiones del libro no son nada inocentes. La fatal arrogancia de Sampedro alcanza los límites del autoritarismo intelectual, paso previo a la justificación de los medios en función de los fines. No existen medios desproporcionados, ante la magnanimidad de los objetivos. La represión es legítima, en tanto en cuanto se haga por metas superiores. Metas que sólo los iluminados como Sampedro alcanzan a vislumbrar. “Es ese otro mundo posible: un espacio que abarque todo para todos, más natural y más racional que el de la reducción economicista. Un mundo racionalmente alcanzable salvo a los ojos de los explotadores aferrados a sus privilegios, e imposible de ver para los cegados por el fundamentalismo del pensamiento único neoliberal”. Quien no comulgue conmigo es sospechoso.

Me resulta complicado encontrar un pensamiento neoliberal uniformizado y universalmente aceptado. Pero, sin duda, sí soy capaz de observar, con total facilidad, que la pretensión de Sampedro es imponer su unívoco discurso.

De hecho, sólo las personas de mala fe pueden negar, según él, la validez de sus teorías. Su libro fue escrito “para desengañar de la ‘libertad’ del mercado a las personas de buena fe”. Quienes hayan leído esta verdad revelada y sigan confiando en la libertad del mercado deberán replantearse su buena fe. Quizá sean unos explotadores “aferrados a sus privilegios” o estén “cegados por el fundamentalismo del pensamiento único”.

El nuevo orden mundial que plantea Sampedro es el orden mundial del gobierno único, de la coacción única, del pensamiento único. No cabe la divergencia y, al mismo tiempo, la buena fe. Ein Volk, ein Reich, ein Führer. Un mismo mundo sumido bajo un mismo Estado, guiado por las teorías dogmáticas de un mismo intelectual. “Un mundo racionalmente alcanzable”; alcanzable salvo para los que nos seguimos aferrando a nuestros privilegios, a los privilegios de nuestra libertad.
Porque –no lo olvidemos– para Sampedro y una gran parte del movimiento antiglobalización la libertad es eso: un privilegio.
José Luis Sampedro, El mercado y la globalización, Barcelona, Destino, 2002.
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