jueves, 3 de mayo de 2012

EL PLAZO, DE OLGA MUÑOZ

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En la Colección ONCE de poesía y pensamiento crítico (Ediciones Amargord), el tercer libro es El Plazo, de la poeta Olga Muñoz. La intensidad, la intimidad, la universalidad, el estupor, la meta-motivación, el deseo, la hospitalidad, la palabra, el poeta, la memoria, la infancia, el mundo, los daños, la espesura del presente, el temblor del hueso, la música de sentido, el cuerpo, los sufrimientos, la luz, el polvo, el barranco, la vacuidad de las casas, de los seres, la familiaridad de los ausentes, la búsqueda, el archivo, la resemantización de la ahoridad, los sueños, el secreto, la libertad, El plazo... 
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Víktor Gómez
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1.

Sólo llega la luz a algunas zonas. La mayoría sigue en penumbra, esperando la retirada de esta sombra cicatera que impide verlo todo. Constato la presencia dura, bajo el almohadón, del hueso. Se trata de un sostén mínimo que cede bajo un cielo sin color. Tantas capas de aire sobre nuestros pobres hombros.

La duda se extiende como una mancha viscosa, su transparencia insiste en engañar al ojo. Resulta agotador eliminarla y además los dedos no responden.
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2.

El plazo ha sido finalmente concedido. Se atendieron nuestros ruegos y sin duda hay que hacer algo: mover las manos, arrodillarse, morir. La pureza que exigimos se ha vuelto insoportable, y así lo comentamos en voz baja.

Los críos revolotean al lado. Cualquiera diría que esto es imposible, imposible el gesto que arrastra la línea. Mas seguimos encontrando hueco en un rincón de casa cerca de la ropa apilada. El silencio o el pájaro, no queda otra salida ya para esta respiración salvaje.




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3.


Nos hemos reunido alrededor del niño, con la esperanza de un resplandor antes cerrado. Somos tres y levantamos palabras incómodas con los brazos, sobre nuestras cabezas, en un esfuerzo enorme. Alguien muy cerca habla otro idioma y curiosamente lo entendemos. No hay sorpresas en esa lengua que manejamos como si fuera propia, que hemos hecho propia.

El pequeño se aquieta y la mujer entera nos mira, nos ve vivir porque a eso ha venido. Sale de ella la voz como una cinta índigo que nos abraza. Algunos detalles: el pelo rojizo de ambas, los ojos duros de todas y las jóvenes con nuestros fuegos artificiales.



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Olga Muñoz, del poemario El Plazo
(Colección ONCE, Ed. Amargord, 2012, en prensa)
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