Mostrando las entradas con la etiqueta MATIAS ESCALERA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MATIAS ESCALERA. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de abril de 2010

MATIAS ESCALERA en Valencia 16 y 17 de abril (viernes y sábado)

-
-

VIERNES 19:30 h. LIBRERÍA PRIMADO

y SÁBADO 20:00 h. EN EL DORADO-MAE

-
-
Presentación de los libros de Matías Escalera Un mar invisible (novela: IslaVaria, 2010) y Pero no islas (poemario: Germanía, 2010). Con la participación en la lectura de los poetas valencianos Quique Falcón, Antonio Martínez, Víktor Gómez, Arturo Borra, Laura Giordani, Jesús Ge, Mar Benegas y todos los que deseen participar.
-
-
Más info: http://viktorgomez.net

sábado, 19 de diciembre de 2009

MATIAS ESCALERA: Un poema para Aminetu Haidar


. . .

SEÑORA HAIDAR LAS FOTOS NO SON PARA USTED

. . . .
Señora Haidar recuerda usted al hombre del pantalón negro
Y de las bolsas blancas… (fue allá en la lejana Katai: cerca de Tiananmen
..........la puerta del cielo…)
.
Se mantuvo firme contra los gigantes blindados de hierro…
De pie (frágil e imponente: a un tiempo…) Los desafió un eterno instante
De minutos eternos
.
..........(fue emocionante: dijeron todos…)
.
Quién se acuerda ya de él: me dirá usted… (y con toda la razón: pues son tantos
..........los desarrapados
..........del mundo que llevan bolsas blancas…)
.
La moneda del pueblo manda (pero no los pueblos: me dirá usted
..........con toda la razón una vez más…) Y los gigantes blindados de hierro
Finalmente pasaron (esos siete emocionantes minutos eternos
..........también pasaron…)
.
No lo recordará tampoco quizás: pero decenas de artistas
Clamaron
Y lastimosearon cansinamente a la audiencia y a los gobiernos…
.
Si aquel hombre –frágil e imponente– era vencido
La esperanza acabaría con él… (eso dijeron: mientras se hacían fotografías
..........a su costa
..........y añadían todas esas memeces
..........que los artistas –y los premios Nobel– añaden
..........cuando quieren hacerse una foto…)
. .
Señora Haidar su pueblo y usted ya han sido vencidos
Hace tiempo… (los artistas y los premios Nobel ya se hicieron fotos
..........entonces: como ahora
..........y lastimosearon: como ahora también…) Usted volverá o morirá
No importa…
.
Tal vez haya vuelto ya…
.
Y los artistas –y los premios Nobel– se harán aún algunas fotos más…
.
Hasta el siguiente hombre con bolsas blancas
O la siguiente mujer con velo
Y continuarán pordioseando esperanza (o salarios dignos: les da igual…)
.
A usted le espera el olvido: lo sabe (como al hombre de las bosas blancas
..........de la lejana Katai
..........allí plantado
..........frente a los gigantes blindados de hierro: quién lo recuerda ya…)
.
Los artistas –y los premios Nobel– seguirán haciéndose fotos
Y pordioseando esperanza (y salarios dignos) O escribiendo poemas
Y canciones…
.
Mientras su pueblo y usted han sido ya vencidos (como los trabajadores
..........que se han olvidado de que no hay salario digno
..........que pague sus vidas
..........y las vidas de los que les precedieron a la rueda del molino
..........que la tritura a usted
..........por cierto
..........señora Haidar
..........y a su pueblo
..........y que fabrica todos los gigantes blindados de hierro…)
.
No se hagas ilusiones las fotos no son para usted…
.
La habremos olvidado pronto: como al hombre de las bolsas blancas
Usted y su pueblo sólo son nuestro próximo olvido…
.
Como Tinduf (o como los niños mascota de los veranos
..........en nuestras piscinas…)
.
.
.
Texto extractado de MLRS
.

.
, . .
.
.
.
.
.
.
.
Matías Escalera Cordero
(Madrid, 1956)
.
aunque su infancia transcurrió en la ciudad de Cáceres. De vuelta a Madrid, compaginó sus estudios universitarios con la militancia política durante los últimos años del franquismo y la llamada “transición”; hasta que en, la segunda mitad de la década de los ochenta, se fue, primero a Moscú donde fue testigo de los primeros pasos de la Perestroika, en una Unión Soviética ya agonizante; y, desde allí, a Ljubljana (Eslovenia), en cuya Universidad fue profesor de lengua y literatura españolas; hasta que, poco antes del comienzo de la guerra civil yugoslava, en 1991, volvió a España, después de haber presenciado y vivido la muerte de un mundo, el de “los bloques ideológico-militares”, y el nacimiento de otro, el del “pensamiento único”.
.
He visto nacer y morir dos mundos –comenta, a veces–; he vivido en dos países que ya no existen, y he estado en otros dos que también han desaparecido; además de haber nacido en una ciudad en donde nadie es forastero, y en un país que, después de quinientos años, no se sabe muy bien qué es; de lo único, sin embargo, que podemos estar seguros es de la existencia de seres que sufren y de seres que infligen sufrimiento; y que la única frontera real es la de la clase a la que se pertenece.
-
En la actualidad, trabaja como profesor en Alcalá de Henares, y es Secretario de la redacción de la revista de filología Verba Hispanica; y publica regularmente sus trabajos en diversas revistas nacionales e internacionales.
-
En el libro colectivo La (re)conquista de la realidad, que recientemente ha coordinado para Tierradenadie Ediciones, se expresan las convicciones fundamentales acerca de su modo de entender la escritura literaria. Ha publicado el poemario Grito y realidad (Tenerife, 2008).
.
.
.
Información extractada de Ed. Baile del Sol.

-
.
.
.
.
.
.
.

lunes, 20 de octubre de 2008

CARTA ABIERTA DE MATIAS ESCALERA ante el conflicto Fortes - García Montero

---
.----
-----
Hola, a todos:

Os envío el texto que he intentado remitir al diario Público, pero que sistemáticamente me ha sido rechazado (tal vez, por el atasco de la página correspondiente).Quien pueda hacerse eco del mismo, lo puede hacer, a su antojo.Se trata de la ofensiva que se ha desatado en los diarios de Granada y de tirada nacional contra José Antonio Fortes, en vísperas -sospechosamente- del juicio que tendrá lugar próximamente, con el señor García Montero de contraparte.Más allá, o más acá, de la opinión que podamos sostener acerca de las tesis de José Antonio Fortes, hay prácticas que no debemos consentir, ni contra José Antonio Fortes ni contra nadie, pues el siguiente podemos ser uno de nosotros.

Matías Escalera



Matías Escalera
-----


LUIS GARCÍA MONTERO:


Lorca era un fascista


La defensa de la libertad necesita al mismo tiempo de la prudencia y de la firmeza. La prudencia sirve para evitar que la firmeza se convierta en dogmatismo y temeridad. La firmeza, por su parte, ayuda a que la prudencia no se transforme en miedo, irresponsabilidad y autocensura. El esfuerzo por asumir la libertad de expresión de los demás, aunque los demás divulguen barbaridades, obliga a entrar en litigio, a batallar con valor en nombre de las propias razones y a denunciar sin pelos en la lengua los disparates que se presentan en público como opiniones libres. Soy contrario a limitar la libertad de expresión de los tontos indecentes, porque cualquier recorte puede abrir el camino a la censura injustificada y al control del pensamiento. Pero esta defensa de todo tipo de libertad de expresión obliga a dar la cara y a ser muy tajante de vez en cuando. No me estoy refiriendo a los miedos y a las autocensuras inaceptables provocadas por las amenazas del fundamentalismo islámico, sino a las teorías de un profesor perturbado de la Universidad de Granada, José Antonio Fortes, que lleva años lanzando disparates sobre los alumnos y contra algunos de sus compañeros. No es raro que aparezcan por mi despacho alumnos compungidos para preguntarme con sigilo y vergüenza si es verdad que García Lorca era un fascista. Los alumnos erasmus, que vienen a Granada desde diferentes países de Europa para estudiar literatura, pueden llevarse la sorpresa de que un profesor les explique, sin ningún tipo de dudas, que García Lorca reproducía formas ideológicas fascistas como poeta y como director populista de La Barraca. Así que a García Lorca lo mataron los suyos, los de su mismo bloque ideológico. Todo esto se afirma como verdad científica, en nombre de la Universidad de Granada. Si un profesor de geografía enseñase que Londres es la capital de Marruecos, sería tratado de loco, sin que pudiese defender sus tonterías en nombre de la libertad de expresión. Pero la literatura es terreno menos firme, y los disparates parecen no tener fronteras.Este profesor, en nombre de la Universidad de Granada, con un vocabulario marxista de cuarta fila, muy cercano al delirium tremens, analiza el prólogo de Francisco Ayala a La cabeza del cordero como prueba irrefutable de que el escritor granadino fue un aliado del fascismo español franquista. Ni la toma de postura de Ayala durante la Guerra Civil, ni sus años de exilio, ni su obra inmensa en favor de la libertad y en contra de la dictadura, evitan que el escritor centenario sea tratado como un pequeño burgués tramposo, cómplice objetivo de la represión. Si García Lorca y Ayala son triturados con esta indecencia, nadie puede estar libre de sospechas, y desde luego no salen indemnes otros ciudadanos de las letras granadinas. Los triunfos que como escritor no ha tenido José Antonio Fortes son prueba fidedigna de la calaña ideológica de autores con más fortuna. Antonio Muñoz Molina, por ejemplo, al escribir contra “aquel memorable derrumbe del 11-S” actuó como siervo del capital para justificar el terrorismo de Estado. Las opiniones de Antonio Muñoz sólo se comprenden por la deuda que contrajo con el poder a la hora de entrar en la Real Academia de la Lengua. Yo soy más servil que Antonio, porque sin haber entrado en la Academia, parece que también defiendo, con mis artículos en este periódico, el terrorismo de Estado. Tan peligroso soy que, según las últimas investigaciones de Fortes, profesor de la Universidad de Granada, causé junto a Álvaro Salvador el suicidio de nuestro íntimo amigo Javier Egea, quien no pudo resistir los pactos escandalosos que firmamos con el capitalismo para triunfar en la literatura. Durante años, en clase y por escrito, ha despreciado a mi padre, a mi mujer y a mis amigos. Supongo que todos seremos deleznables. Pero quizá sea hora de que la Universidad de Granada ponga a este perturbado en su sitio. Sólo así salvaremos, con prudencia y con firmeza, la libertad de expresión.



Luis García Montero







Matías Escalera escribe:



Las ideas con ideas se combaten, y lo demás, utilizar la posición de clase y de fuerza para anular aquellas de las que se disiente, es un comportamiento objetivamente autoritario, cuando no fascista; esa fue la columna vertebral de mi respuesta en MLRS, hace unos meses, al artículo aparecido en la edición de el diario El País de Andalucía firmado por el señor Montero, sobre los supuestos agravios que el profesor Fortes le había hecho a él y a su familia, y en el que pedía su expulsión de la Universidad.


La campaña de difamación del profesor Fortes, de la que lamentablemente se hace eco el diario Público (mediante el suelto, superficial, manipulador y artero, del señor Ángel Munárriz) confirma aquella impresión que tuve, cuando contesté el susodicho artículo. El señor García Montero ha puesto en marcha, de nuevo, ante el juicio inminente, todo el peso de su posición y fuerza de clase contra su compañero de departamento, tratando de influir, previsiblemente, en los jueces que juzgarán el caso, que no es por defender al pobre Lorca (y digo "pobre" por la calidad y maña de los "defensores" que le han tocado en suerte); sino por, según tengo entendido, afrenta pública a su compañero.


Los viejos señoritos andaluces no han muerto, simplemente se han reubicado dentro de los campos político, académico y cultural.


Y para aquellos que quieran saber qué es lo que piensan verdaderamente los alumnos del profesor Fortes, que lean la respuesta que sobre su interpretación de la figura y obra de Lorca publicaron en la revista digital Youkali, en aquel entonces.Lamento sinceramente que Público se haga eco, sin contrastar las opiniones, de esta campaña de desprestigio de un investigador que en su propio periódico ha sido citado elogiosamente por colaboradores de reconocido prestigio, no hace además muchas fechas.Creo que deberían dar ustedes al profesor Fortes la oportunidad que el señor Ángel Munárriz en su suelto le ha negado.

Atentamente


Matías Escalera Cordero

viernes, 15 de agosto de 2008

MATIAS ESCALERA CORDERO: la voz que comparte la tradición y la utopía futurible


-----


Pocas voces desmienten la precariedad desde la que se escribe y se ajustan a lo que en verdad se intuye, se vive, se pierde, mientras eso que llamamos vida sigue (con o sin nosotros) y mucho de lo que se amaba y nos rodeaba desaparece o nos traiciona. Pocas veces desmantelan los poemas las falacias en las que se acomodan los poetas de la vanigloria, el sobrenombre, la esplendorosa aura, los elogios remunerados de la medalla y el atrio. Pocas vallas se desmontan para entrar a pie en la tierra de los favelizados, las expoliadas, esos ningunos, esas reinas de la nada. Es "Grito y realidad" una experiencia impresa en la editorial Baile del Sol que supone un itinerario antirromántico por la vida lectora y las lecturas de la vida de un profesor entusiasta, realista, enamorado del otro, consciente de la vulnerabilidad y fragilidad de los lazos, las enseñanzas, los compartidos pasos hacia la humización y logro de un impuber, de una muchacha, de un obrero, de una ama de casa, de un oficinista, de una autónoma... y sin desaliento apostando su vida y obra a fortalecer los lazos con nos+otros y con aquellos sin aliento.


El poema "El nombre que espera" cierra este poemario rizomático, feraz y dispuesta a ofrecernos en su paisanaje lo porvenir y lo rememorable, en su raíz de lealtad a lo que permanece, a lo que nos robaron o negaron, a lo que podría ser, a lo que esta empezando a ser en el instante de ahorita después (traslectura).





Matías Escalera Cordero pertenece a esa rarísima especie en extinción de los que saben ver, porque desde su mirada de ojos limpios, la inteligencia amorosa les muestra el secreto de las pequeñas cosas, de los insignificantes sucesos (que explican el mundo...). Un poeta que acompaña con airada e irrevocable convicción a los esclavos del presente, desde una poesía política, amorosa, docente, dialógica, hipertuxtual, aventurera, suficiente entre las insuficiencias del mercado, la materia, la posesión y el egocentrismo dominante.





Leedlo y dejad pasar un día y dos noches. Volved a leerlo y dejar pasar una noche y dos días. Ese poema nos dice más de lo que sabe la razón. Ese poema camina, habla, nos escucha, nos pregunta, calla y nos sigue por la vereda de regreso al lugar otro, de la batalla y de la reconquista de la realidad.


V. G.

-------
-------

EL NOMBRE QUE ESPERA


... imaginar nol pote om che nol prova
(no lo puede imaginar quien no lo ha provado)

Calvancanti. Italia S.XIII


¿Qué es poesía?, dice mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.
Bequer. España. S.XIX


El hombre de los ojos iracundo preguntó: ¿Qué es poesía?.
El hombre de los ojos limpios
miróle profundamente, sin proferir palabra.
En su mirada había poesía.

Roque Dalton. El Salvador. S. XX




......

Al principio , no lo comprendía (en realidad, no aceptaba que hubiese algo que no tuviese su nombre asignado: que la poesía, a veces, se viese ligada inefablemente a la experiencia); porque todos los fenómenos, todos los objetos y acontecimientos podían - tenían que poder- ser nombrados; hasta que (de modo casual: como suceden estas cosas) una noche -mediado el otoño- levanté la vista y me tropecé con aquel cielo de líquido metal azul -marino lapislázuli: casi negro-.

Mar de ébano pálido y azulado en que todos los nombres zozobraban y naufragaban (y braceaban: hasta ahogarse)


------
Oscurísimo azul (metal líquido y pálido -brillante- celeste mar negro nocturno) Se agotaría la suma infinita de los nombres, de las metáforas, de las imágenes -lógicas e ilógicas-; y no daríamos con el único auténtico nombre (que aún no ha sido dicho: que nos espera)

----
Entre tanto no queda más elección que la experiencia (quien haya visto ese cielo lo comprenderá)
----

Con el sufrimiento y con la tenacidad de los esclavos, sucede lo mismo (con sus sueños: con sus luchas) Quienes lo hayan compartido lo comprenderán.


Matías Escalera Cordero

Grito y Realidad
Ed. Baile del Sol, 2008

jueves, 31 de julio de 2008

ARTURO BORRA en YOUKALI: Poesía, crítica y acción instituyente



Arturo Borra nos presenta en un atractivo ensayo una posible clarificación del papel del artista como creador y a su vez como agente social, no pudiendo separarse lo ético, lo estético y lo histórico en la obra de un autor, que muy frecuentemente debe escojer entre el éxito o la verdad de su obra, entre el poema o la poesía. Pero avanza más de eso, que comienza:



En alguna ocasión, T. Adorno –uno de los exponentes más célebres de la Escuela de Frankfurt– cuestionó la legitimidad misma de seguir escribiendo poesía: tras Auschwitz –como símbolo de una sociedad que ha industrializado la muerte– la escritura de un poema es “cosa barbárica” (sic)


1. Posteriormente, este autor rectificó su enunciado, generalizando el cuestionamiento: el sufrimiento también tiene derecho a decirse a través de la poesía; lo que en cambio conviene preguntarse es si se puede seguir viviendo después de Auschwitz


2. La pregunta, por más retórica que sea, no oculta su potencia crítica: después de acontecimientos históricos traumáticos de gran magnitud como los acaecidos en el S.XX, ya no debemos permitirnos una presunta ingenuidad. No hay inocencia posible del arte y la felicidad política (traducida en el ideal artístico de la pura armonía) es desconocimiento de la penuria del mundo.


Para leerlo completo, aquí, en la revista Youkali, que el ínclito Matías Escalera nos descubrió y cuida con buen criterio. De Matías además tuvimos la suerte de escuchar la lectura de su poemario "Grito y Realidad" en la libreria Primado.

Este texto de Arturo Borra recoje un tema candente y tan actual como poco atendido en sus matices y pormenores para tomar juicio y deliberar desde una visión amplia y desmitificada, critica y contracrítica, con la defensa y contra del casamiento entre "poesía y conciencia", entre "política y poesía". Una aventura apasionante que obliga a revisar nuestras creencias, razones y prácticas.


La crítica legítima de ciertos juegos poéticos –denunciados por conformistas, complacientes, superficiales o resignados– no habilita a una impugnación de todo juego poético en general24