viernes, 15 de agosto de 2008

MATIAS ESCALERA CORDERO: la voz que comparte la tradición y la utopía futurible


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Pocas voces desmienten la precariedad desde la que se escribe y se ajustan a lo que en verdad se intuye, se vive, se pierde, mientras eso que llamamos vida sigue (con o sin nosotros) y mucho de lo que se amaba y nos rodeaba desaparece o nos traiciona. Pocas veces desmantelan los poemas las falacias en las que se acomodan los poetas de la vanigloria, el sobrenombre, la esplendorosa aura, los elogios remunerados de la medalla y el atrio. Pocas vallas se desmontan para entrar a pie en la tierra de los favelizados, las expoliadas, esos ningunos, esas reinas de la nada. Es "Grito y realidad" una experiencia impresa en la editorial Baile del Sol que supone un itinerario antirromántico por la vida lectora y las lecturas de la vida de un profesor entusiasta, realista, enamorado del otro, consciente de la vulnerabilidad y fragilidad de los lazos, las enseñanzas, los compartidos pasos hacia la humización y logro de un impuber, de una muchacha, de un obrero, de una ama de casa, de un oficinista, de una autónoma... y sin desaliento apostando su vida y obra a fortalecer los lazos con nos+otros y con aquellos sin aliento.


El poema "El nombre que espera" cierra este poemario rizomático, feraz y dispuesta a ofrecernos en su paisanaje lo porvenir y lo rememorable, en su raíz de lealtad a lo que permanece, a lo que nos robaron o negaron, a lo que podría ser, a lo que esta empezando a ser en el instante de ahorita después (traslectura).





Matías Escalera Cordero pertenece a esa rarísima especie en extinción de los que saben ver, porque desde su mirada de ojos limpios, la inteligencia amorosa les muestra el secreto de las pequeñas cosas, de los insignificantes sucesos (que explican el mundo...). Un poeta que acompaña con airada e irrevocable convicción a los esclavos del presente, desde una poesía política, amorosa, docente, dialógica, hipertuxtual, aventurera, suficiente entre las insuficiencias del mercado, la materia, la posesión y el egocentrismo dominante.





Leedlo y dejad pasar un día y dos noches. Volved a leerlo y dejar pasar una noche y dos días. Ese poema nos dice más de lo que sabe la razón. Ese poema camina, habla, nos escucha, nos pregunta, calla y nos sigue por la vereda de regreso al lugar otro, de la batalla y de la reconquista de la realidad.


V. G.

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EL NOMBRE QUE ESPERA


... imaginar nol pote om che nol prova
(no lo puede imaginar quien no lo ha provado)

Calvancanti. Italia S.XIII


¿Qué es poesía?, dice mientras clavas
En mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.
Bequer. España. S.XIX


El hombre de los ojos iracundo preguntó: ¿Qué es poesía?.
El hombre de los ojos limpios
miróle profundamente, sin proferir palabra.
En su mirada había poesía.

Roque Dalton. El Salvador. S. XX




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Al principio , no lo comprendía (en realidad, no aceptaba que hubiese algo que no tuviese su nombre asignado: que la poesía, a veces, se viese ligada inefablemente a la experiencia); porque todos los fenómenos, todos los objetos y acontecimientos podían - tenían que poder- ser nombrados; hasta que (de modo casual: como suceden estas cosas) una noche -mediado el otoño- levanté la vista y me tropecé con aquel cielo de líquido metal azul -marino lapislázuli: casi negro-.

Mar de ébano pálido y azulado en que todos los nombres zozobraban y naufragaban (y braceaban: hasta ahogarse)


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Oscurísimo azul (metal líquido y pálido -brillante- celeste mar negro nocturno) Se agotaría la suma infinita de los nombres, de las metáforas, de las imágenes -lógicas e ilógicas-; y no daríamos con el único auténtico nombre (que aún no ha sido dicho: que nos espera)

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Entre tanto no queda más elección que la experiencia (quien haya visto ese cielo lo comprenderá)
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Con el sufrimiento y con la tenacidad de los esclavos, sucede lo mismo (con sus sueños: con sus luchas) Quienes lo hayan compartido lo comprenderán.


Matías Escalera Cordero

Grito y Realidad
Ed. Baile del Sol, 2008

2 comentarios:

Rattenfäringen dijo...

Yo también soy el hombre que espera, Viktor! Tengo ganas de ver tu entrada prometida...

abrazos

Viktor Gómez dijo...

"Deje el hilo fuera.
Para sentir el peso. Para
sopesar."

De "La visita"
C. Maillard
Del poemario "Hilos"


Ratten:

Disculpa el retraso. Vengo en otras lecturas y descuidos, arrastrado por mi errancia y falta de orden cartesiano.

Ganas tengo de colgar esa entrada a Chantal. Será esta semana. Vaya que sí. Espero tus interesantes comentarios.

Un abrazo grande

Viktor