lunes, 12 de marzo de 2007

HUGO MUGICA, POETA ESENCIAL




SED ADENTRO

La boca abierta bajo la lluvia
y el agua buceando el alma.
Sed adentro
hasta donde el mar se seca noche,
hasta donde la sed amanece playa.













"La poesía es de todas las aguas claras la que se entretiene menos enlos reflejos de sus puentes."René Char





Desde la playa de la memoria el poeta otea hacia el mar de lo más propio: lo lejano, lo aún no suyo. Horizonte que le entrega la brisa que lo trasiega y le susurra, el viento que lo precede y empuja, el olvido de otras memorias soplando en todos los recuerdos, recordando para los que olvidan. El poeta recuerda su origen y su recuerdo anuncia todo destino: rememora el paraíso perdido, el primer alba, el verdor prístino y lo naciente en lo ya nacido, la teofanía inaugural y fundante, la desnudez del deseo antes de amortajarse necesidad, la luz apagada en todas las sombras, el verbo anquilosado en cada sustantivo... La fuente del instante que se hilará río en la linealidad de la escritura: recuerda su propio acto creador en el acto de crear, en ese acto que actualiza en el poema, que actualizándolo pierde, vela, nubla y hasta traiciona: espejo distorsionado de una trasparencia que recuerda al ver lo que la cubre y opaca, que recordándola la ve desfigurada en el espejo que ahora le sirve para reflejar nuevamente su anhelo de trasparencia, para volver a buscarla, para sumergirse allí donde no es lugar sino encuentro, donde nada hay salvo la búsqueda de nada, la búsqueda de nombrar esa nada: de hacerla ser en el ser de la palabra.Allí donde sólo puede buscar lo que no espera porque no es lo ya encontrado sino lo por encontrar, lo por recibir: la novedad, la palabra nueva, la creación de otro mundo que brota desde ese punto de nada que lo habita y lo traspasa, que traspasándolo lo abre trascendencia: la creación de un mundo abierto y trasparente: el poema.En lo hondo no hay raíces, hay lo arrancado: vacío que habita para escuchar, para decir, para volver a traicionar sin traicionarse: volviendo, confesando, sufriendo y otra vez volviendo a beber de su propia sed. Aprendiendo que es la copa vacía lo que permanece, no lo que vertimos en ella: la poesía, no el poema.El poeta sabe de un vacío, de una fuente, de una plenitud de potencia, un rostro sin bordes, una palabra sin sonido... sabe sin conocer, conoce sin repetir, sabiendo que el silencio cobija como misterio lo que promete como donación, lo sabe custodiando el misterio como misterio: escuchándolo no para decirlo él, para custodiar el decirse del misterio, nunca para repetirlo o guardarlo: el poeta no escribe para llenar un vacío, escribe para mantenerlo abierto, lo escribe sin verborrea, como en filigrana: lo dice sin acallarlo. Lo dice para hacerlo escuchar, para decir su origen: el escuchar como misterio del origen o la escucha como originante del misterio, de aquello que sin nosotros es para nosotros, que desde nosotros es para los demás.Misterio también de gratuidad, de la insobornable gratuidad de aquello que nos busca con tal que lo esperemos, que nos habla con tal que escuchemos, que lo tenemos con tal que no lo poseamos.Misterio de una caricia más que de un abrazo, misterio de la mano que no retiene, que apenas roza: del gesto que aprendió la despedida.Hay palabras que cubren lo que nombran, son las palabras cotidianas, la charla, la habladuría. Otras desnudan lo nombrado, lo desvelan, son las palabras de los que piensan la hondura, o simplemente los que piensan lo que nombran; y hay palabras desde donde lo nombrado nace: es la palabra poética, la poesía. Entre las orillas del pensamiento, por un lado, y el silencio, por otro, fluye el río de la poesía, abreva y fecunda de ambos. No se coagula en concepto, como aquél, ni calla como éste. Es río, murmullo: voz. Y es vida: fluye. Vida de vida: fecunda, da de beber a cada ser según su sed. Realidad de la realidad, dice lo que la realidad calla, lo que los conceptos amordazan.El poema muestra la mirada, no lo mirado; hace sonar la música, no el instrumento. Dice la palabra que no nombra otra cosa, que se dice ella misma como palabra: no la dice, la deja decirse dándole su voz para que en esa voz se diga la poesía: la palabra diciéndose palabra.Poesía: origen, poema: destino y, entre medio, la vida, la mediación y encuentro, cuando la vida no traiciona lo vital: la creación: la vida celebrándose y rebasándose vida.La creación genera creación, el origen destino. El poeta escribe no lo que está escuchando al escribir sino lo que va dejando de escuchar, mientras, la poesía habla, y calla. La callan las palabras que escribe, porque es propio del origen estar siempre velado por aquello que origina. El origen es el sacrificio: el de la poesía por el poema. El poema es siempre su propia falta, su siempre abierto, su trasparencia hacia aquello que empaña. El hálito que empaña es la vida que irradia: sacrificio del poema.El poema es el trazo de la búsqueda de la poesía. Casa y caza. Encuentro y exilio... y otra vez el poema.El poema recuerda y anuncia, anuncia y oculta, encuentra y pierde en la pérdida que engendra lo encontrado. Misterio creador, o creación de un misterio al que sólo se le avecina la contradicción: el poema: lo perdido en el acto de encontrarlo. Lo encontrado en el acto de plasmarlo: en el encuentro para otros: el poema y el lector: la nueva creación.





DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS


Nació en Buenos Aires, 1942. Sus estudios abarcan Bellas Artes, en Buenos Aires y U.S.A. Filosofía, en U.S.A. Antropología filosófica, en Buenos Aires y Teología, en Buenos Aires y Francia. Desde 1962 a 1970 residió en U.S.A. Desde 1974 a 1975 lo hizo en Francia y otros países europeos.
Libros publicados
Brasa blanca, Editorial Sitio del Silencio, 1983
Sonata de violoncello y lilas, Editorial Sitio del Silencio, 1984
Responsoriales, con prólogo de Humberto Días Casanueva, Ediciones El Imaginero, 1986
Escrito en un reflejo, Ediciones El Imaginero, 1987
Paraíso vacío, Editorial Troquel, 1993
Para albergar una ausencia, Editorial Pre-textos, España, 1995
Noche abierta, Editorial Pre-textos, España, 1999 - Segunda edición
Notte aperta, Antonio Pellicani Editore, Roma, Italia, 2000
Sed adentro, Editorial Pre-textos, España, 2001
Cuento
Solemne y mesurado, con prólogo de Ernesto Sábato, Editorial Losada, 1990
Ensayo
Camino del nombre, Ed. Patria Grande, 1985
Origen y destino. De la memoria del poeta presocrático a la esperanza del poeta en la obra de Heidegger, Ed. Carlos Lohlé, 1987
Camino de la Palabra, Ed. Paulinas, 1989
Kyrie Eleison, Ed. Troquel-Estaciones, 1991. Tercera edición en 1994
Kénosis, Ed. Troquel-Estaciones, 1992
La palabra inicial. La mitología del poeta en la obra de Heidegger, Ed. Trotta, España, 1996. Segunda y tercera edición en 1996; cuarta edición en 1998; quinta edición en 2002
Flecha en la niebla. Identidad, palabra y hendidura, Ed. Trotta, España, 1997. Segunda edición en 1998, tercera edición en 2002
Poéticas del vacío, Ed. Trotta, España, 2002. Segunda edición en 2002
Libros en colaboración
Literatura y hermenéutica, Ed. F. García Cambeiro, 1986. (“De la palabra y su nombrarnos”)
Vigencia del filosofar, Ed. Paulinas, 1991. (“George Trakl o la melancolía del ocaso”)
Poetas argentinos, Selección de Antonio Aliberti, Ed. Plus Ultra, 1994
El textonauta, Antología de cuentos, Komerovsky-Pendzik, Ed. Troquel, 1994
Poesía argentina de fin de siglo, Ed. Vinciguerra, 1996
Hugo Mujica, reportaje por A.E. Lahitte, Ed. Vinciguerra, 1997
Voces de la cultura argentina, C.Mucci, Ed. El Ateneo, 1997
Poesía siempre, Komerovsky-Pendzik. Ed. Troquel, 1998
El encuentro y el diálogo, Universidad Nacional de Lomas de Zamora, 1998 (“Fragmentos para una ética de la alteridad”)
La Argentina pensada, Gabriel Aranovich-Marta Santamaría, Ed. Biblos, 1998
Cuentos que me apasionaron, Ernesto Sábato, Ed. Planeta. (“El discipulado”)
De peregrinos y náufragos, Leopoldo Ferrán y Agustian Otero, Ed. Junta de Castilla y León, España, 2001. (“Poemas”)
Últimas nociones de la fe y los buenos aires, Antología poética: Libro y CD, Universidad Nacional del Litoral, 2001
Conmemorando a Martin Heidegger, Ed. Letra Viva, 2002. (“El dolor es el don de la hondura”, “El silencio”)
La Ética del compromiso, Ed. Altamira, 2002. ("La nueva era del viejo yo")
Textos musicales para
Concertino, Fabián Panisello, 1989
Paraíso vacío. 6 Paisajes musicales sobre poemas de Hugo Mujica, Pedro Aznar, 1993
Vision du “Paradis vide”, Daniel Hugo Sprintz, Francia, 1996
Azoth, para recitante, coro, 9 músicos y electroacústica, Daniel Hugo Sprintz, Francia, 1996
Nada más que poesía, C. Turró, CD. Melopea, 1998
Nadie, ópera en un acto, Daniel Hugo Sprintz, España, 1999
Colaboraciones
Colabora en diarios y revistas del país. Entre otros: La Nación, Clarín, La Prensa, La Razón, Cronista, Perfil, Página 12; First, Noticias, Proa, Arte al día, Criterio; También en diarios y publicaciones extranjeras: Prometeo(Colombia). Diario El País, Cambio 16, A.B.C., Débats, Cuadernos Hispanoamericanos, RevistAtlántica, Los cuadernos del Norte, Revista de Libros, Alegría de Náufrago, Turia, Sibila, Sileno (España); Revista Iberoamericana (U.S.A.). Vivere in, Il Maestro (Italia). Amsterdam Sur (Holanda)
Seminarios y lecturas
Ha dictado seminarios y participado en lecturas poéticas, entre otras: Universidad del Litoral, Universidad de Palermo, Universidad de Lomas de Zamora, Facultad de Ciencias Sociales, Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Derecho de la U.B.A. (Argentina); Los Angeles City University (U.S.A.); Universidad Complutense; Universidad Rey Juan Carlos I; Casa de América (España); Universidad de Antioquia (Colombia)





Su domicilio:




Libertad 1626 1° PisoC 1016 ABH Ciudad de Buenos Aires. ArgentinaTelefax: (54-11) 4813-7336 E-mail: hugomujica@yahoo.com




Extractado de :






III Declaración de Granada Festival Internacional de Poesia


Gioconda Belli en una de sus intervenciones

Considerando que:

La poesía surge y se mueve entre la historia, la realidad y la utopía.
Las diversas manifestaciones del arte y la cultura encuentran soporte y trascendencia en la poesía.

La poesía transforma el dolor, la adversidad, la felicidad y el gozo humano.
La situación que vive el mundo actual está marcado por la confrontación, el desenfrenado afán de poderío político y económico, la catástrofe deintolerancia, inequidad, injusticia, la excesiva interdependencia con el sojuzgamiento derivado de la globalidad impuesta y el egoísmo. Los 150 poetas de 60 países, participantes en el III Festival Internacional de Poesía de Granada, Nicaragua2007, realizado del 6 al 10 de febrero para rendir homenaje al poeta Pablo Antonio Cuadra, saludar al centenario del nacimiento de Manolo Cuadra y reconocer los primeros 80 fructíferos años de creación literaria de Fernando Silva.
Declaramos que:
Los niños son el tesoro más preciado que tenemos en el mundo, por lo que habremos de crear y establecer los medios necesarios y suficientes para que, además del conocimiento necesario, los valores y actitudes trascendentes, las habilidades y capacidades deseables, impulsemos en ellos la sensibilidad perceptiva y la capacidad creativa para la poesía, como valor que sustenta la formación integral y equilibrada de todo ser humano.
Reconocemos que todos somos responsables en la preservación del medio ambiente y el adecuado equilibrio, además de evitar el avance del sobrecalentamiento del planeta, por lo cual aceptamos nuestra responsabilidad y compromiso de colaborar para ello, en bien de la humanidad.
Ante el avance de la globalización, debemos preservar la amplia diversidad de expresiones de la cultura de los pueblos, en lugar de la estandarización uniforme que niega y denigra al ser humano; dicha responsabilidad y sus actos consecuentes, competen por igual a poetas, editores y promotores culturales, como a líderes sociales, educadores y gobernantes.
Granada, Nicaragua, 10 de febrero de 2007

POEMAS DE CESAR SIMON


EL JAZMIN


¿Qué dolor refinado de qué amor?

¿qué mediodía de que agosto?




VIENTOS


Sé que meditas.

Pero ven,

saca la testa del rebozo

de oscuras lanas y arpilleras.

Mira esa leve sombra,

oye el portazo

-sobre el desnudo-

de los vientos.


De "Estupor final" 1971 - 1977


CUANDO AMAS


Permanece en silencio cuando amas.

Escucha al fondo

la vastedad de la respiración,

la gota de agua y el rumor del viento.


Y ven lejos.

Ven, al amor, de lejos.

Desde la noche,

desde el desierto,

arrimado a los muros,

a perecer en él, como acto único.

De "Extravío" 1985





QUARKS


En las habitaciones más lejanas,

allá, en el fondo del silencio,

se libra una batalla

que son los átomos que sufren.

¿qué sufrimiento es este?

¿que condensación inaudita

en la beata claridad?

¿qué intacta mano blanca

bendiciendo una rosa que no existe?




FE


Tú ¿qué crees entonces,

ocioso de la vida a la que abrazas?

Creo, ya lo habré dicho, en la belleza,

más no entendida carnalmente.

Creo, con fiebre y con ardor,

en nada.




HOY


Hoy, qué distancia

qué diferente todo y qué lo mismo.






JAZMINES EN LA SIESTA


Oh llama de amor viva

que cantas sin un gesto,

oh carne depurada,

yacente y silenciosa,

en personal y retirado mundo.



¿QUE PALABRAS?


¿qué palabras sonoras

que ya no suenan,

que no sonaron nunca,

son palabras decisivas?





AHORA CANTA UN PAJARO


Ahora canta un pájaro.

Suenan muy puras sus tres notas.

Llama ¿a quién?

¿a ti, que estás ya muerto?




Francisco Brines, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Manuel Ramírez y Vicente Gallego recuerdan al poeta valenciano en un emotivo acto celebrado en Benetússer


Francisco Brines, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Manuel Ramírez y Vicente Gallego recuerdan al poeta valenciano en un emotivo acto celebrado en Benetússer al que faltó por causas de fuerza mayor al no hallarse en España el también poeta y amigo Jenaro Taléns.


Asistimos Elena Escribano y un grupo de compañeros del taller de la politécnica.


Una poliédrica e incompleta muestra del gran autor, al que conocieron en vida los homenajeados, dió claras muestras de la importancia de releer a los poetas más allá de su potencial de ventas y merchandising.


El poeta del "Arco romano" y del poemario "Templo sin dioses" cultivó en las distancias cortas unos lazos de amistad y tertuliana reflexión que impregnaron a todos los que tuvieron la suerte de compartir horas con él. Así un joven Antonio Méndez y otros muchos que hoy son puntas de lanza en la variada bandanda de aves poéticas hispánicas, como Vicente Gallego, Marzal, etc., elogian y releen al maestro discreto, filósofo, poeta y entrañable degustador de la vida en plenitud.




"A pesar de que los dioses cambian, e incluso desaparecen, el misterio premanece dentro de nosotros, que somos nuestro propio templo." César Simón




Entre las cualidades generales, cabría destacar su sensibilidad estética, su especial sentido del ritmo, y una especial unidad de sentimiento entre lo leído, lo contemplado y lo vivido que dota al poema de una singular textura artística. Siempre la sensibilidad va ligada al sentimiento, pero no reñida con la inteligencia; como nos enseña Agnes Heller, sentir es estar implicado en algo. En la poesía de Fernando Delgado, el poema es un proceso que se recrea con cada acto de lectura (diverso, múltiple, multiforme); de modo que cada poema es una poderosa re-creación donde hay una poderosa unidad del mundo representado.

Es, desde la voz poética, una poesía que se adentra en la modernidad de la experiencia y de la expresión de los conflictos de la poesía postcontemporánea, mediante una curiosa escisión entre el yo escénico que visita el poema y el otro yo extrañado que asume la voz, que se pregunta y reflexiona. Es una obra de honda tensión dramática, entre un antes rememorado y un ahora expresado, entre la realidad y el deseo (Cernuda dixit), entre la vigilia y el sueño, porque esa escisión y esa dualidad vienen configurándose como alguna de las claves de nuestra cultura.



La poesía de Fernando Delgado alcanza regularmente hacia el final de los poemas ese vívido crepitar de la llama antes de ser ceniza, presencia del ser y del canto temporal que viene siendo la poesía en la Modernidad. Pero es una poesía que no pierde de vista la diferencia entre el fuego (la vida) y la ceniza (el arte). Como nos enseñó Oscar Wilde:

“Ya hice mi elección, ya viví mis poemas
y ahora que la juventud se diluye en días vanos,
prefiero la diadema de mirtos de los amantes
a la corona de laureles del poeta.” (“Flor de amor”)

Encontramos, desde luego, en la poesía de Fernando Delgado, poeta-ciudadano, a la “musa vestida con vaqueros”, como dejó dicho Luis García Montero, y el sujeto poético que recorre las páginas de Presencias de Ceniza no tiene apariencia de héroe ni de santo, sino más bien de un ciudadano perplejo que asume dignamente la complejidad del mundo y la menesterosidad de la condición humana. Ésta no es poesía a la moda, que se traiciona a sí misma a la vuelta del verso. Son poemas que, en su conjunto, nos invitan al viaje y al trayecto sin retorno que cada uno de ellos traza con su vuelo, desde la sombra a la luz, desde el fuego a la ceniza. Como nos enseñaba Juan Carlos Suñén: “Sobra decir que la oscuridad no es lo contrario de la claridad, sino su sombra y, a menudo, el único signo visible de su paso por nuestas vidas.”

Ni esteticismo ni diletantismo. El poeta que firma estos poemas sabe que todavía están en pie todas las grandes preguntas y sus posibles respuestas, que somos seres dignos de asumir y de vivir nuestras contradicciones, y que la libertad individual es inseparable de la responsabilidad social. Y el poeta sabe y mantiene que la poesía puede enseñarnos todavía muchas cosas, si sabemos leer entre los signos de las cenizas.

Uno se estremece ante esta poesía matérica y visual, imaginativa y lúcida; una poesía inteligente que se renueva a sí misma en cada lectura, que es una nueva iluminación sobre la condición -feliz y desdichada, emocionada y sarcástica, cínica y solidaria, del hombre contemporáneo.
Extractado de un artículo de Juan Maria Calles (Universidad Complutense de Madrid)


FERNANDO DELGADO:

Una mirada que es una lanza de luz acentrada. Su sencillez en el decir desborda un conocer profundo la materia poética y el dificil e inaccesible laberinto del sentido, del amor, de la consistencia moral en tiempos aciagos.

Vanguardista de acento intimista
aproxima su "busqueda, pasión e incertidumbre" que dijera Villena a una fronteriza transparencia en la que el temblor y la serena meditación nos muestran ese imposible necesario constantemente acorralado en sus versos, constantemente reclamado, desde una madurez que se orienta a lo positivo desde el gris paisaje del presente.




Primeros datos biográficos

España (Santa Cruz de Tenerife, 1947)
Fernando Delgado publicó su primera novela Tachero en 1973. En 1980, Exterminio en Lastenia, Ciertas Personas en el 89 y Háblame de ti en el 94. En 1995 recibió el Premio Planeta por La mirada del otro y al año siguiente publicó No estabas en el cielo, la primera de una trilogía familiar. En 1981 le fue concedida una beca de creación literaria de la Fundación Juan March para realizar su novela, Escrito por Luzbel, publicada en el 98. Su poesía se contiene en tres libros: Proceso de adivinaciones (1981) Autobiografía del hijo (1995) y Presencias de ceniza (2001), selección de su obra poética que contiene además varios textos inéditos. Cambio de tiempo (artículos y ensayos) se publicó en 1994. En 1973 obtuvo el premio Benito Pérez Armas, en el 79 el Pérez Galdós y en el 86 el Europa, en Salerno. Recibió el Ondas Nacional de Televisión en 1995 por su tarea de difusión cultural en los telediarios de fin de semana de TVE, que dirigió y presentó durante tres años. Nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1947, es Licenciado en Filosofía y Letras y en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense y trabaja en el periodismo y la literatura desde su adolescencia. En la actualidad dirige un programa de radio en la Cadena Ser y colabora en el diario El País y en los periódicos de la editorial Prensa Ibérica.

Premio Planeta 1995.