Bitácora de Víktor Gómez “Valentinos para compartir noticias, actos y novedades culturales, escrituras, encuentros literarios, presentaciones de libros, crítica y reseñas y otras varias curiosidades.
Mi deseo más tenaz sería recomenzar, revivir todo lo malo y lo bueno, lo que hoy se que fue malo: el sufrimiento. Una vez ocurrido es la posibilidad de esta sublimación, de esta transfiguración, de esta alquimia, que hace que el recuerdo de un sufrimiento, se vuelva un buen recuerdo. Entonces, tendría ganas de repetirlo. Y es eso la sombra de la muerte, el miedo, la angustia y la tristeza de la muerte que viene. Que me gustaría recomenzar, y recomenzar y recomenzar. Las mismas cosas, sin siquiera inventar cosas nuevas. Revivir lo que viví.
Ahí donde se detiene la bendición. He aquí el matiz que me gustaría aportar. Es que cuando algo del pasado, bueno o malo, que fue bueno o que fue malo en el pasado, continúa hoy y continuará mañana dando frutos o resultados negativos, cuando lo negativo continúa proliferando y viviendo, e incluso sobreviviéndome, en ese momento ya no, no quiero recomenzar. Entonces, cuando el mal tiene un futuro, si lo puedo decir así, en ese momento no puedo decir que maldiga, pero ya no bendigo. Lo que es trágico en la existencia, y no sólo en la mía, es que la significación de lo que vivimos, y que cuando la vida es larga implica muchas cosas, la significación de lo que hemos vivido, no se determina más que a última hora, es decir, en el momento de la muerte.
(continúa en el vídeo subtitulado al castellano)
. . . Final del documental "d'ailleurs" de Jaques Derrida con subtitulos en castellano
Mis antepasados inventaron la Vía Láctea, dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad, al hambre le llamaron muralla del hambre, a la pobreza le pusieron el nombre de todo lo que no es extraño a la pobreza. Poco es lo que puede hacer un hombre con el pensamiento del hambre, apenas dibujar un pez en el polvo de los caminos, apenas atravesar el mar en una cruz de palo.
Mis antepasados cruzaron el mar sobre una cruz de palo, pero no pidieron audiencia, así que vagaron por los legajos como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.
Y llegaron a los arenales, en los arenales la tierra es brillante como escamas de pez, la vida en los arenales sólo tiene largos días de lluvia y luego largos días de viento.
Poco es lo que puede hacer un hombre que solo ha tenido en la vida estas cosas, apenas quedarse dormido recostado en el pensamiento del hambre mientras oye la conversación de los gorriones en el granero, apenas sembrar leña de flor en la sábana de los huertos, andar descalzo sobre la tierra brillante y no enterrar en ella a sus hijos.
Mis antepasados inventaron la Vía Láctea, dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad, atravesaron el mar sobre una cruz de palo. Entonces pusieron nombre al hambre para que el amo del hambre se llamara dueño de la casa del hambre y vagaron por los caminos como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.
Poco es lo que puede hacer un hombre con las migas de la piedad, comer pan mojado los días de lluvia a los que luego seguirán largos días de viento y hablar de la necesidad, hablar de la necesidad como se habla en las aldeas de todas las cosas pequeñas que se pueden envolver con cuidado en un pañuelo.
El poeta que habla desde el interior de la pobreza lo hace a partir de una experiencia, no es lo mismo una experiencia que una convicción o una ideología.
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Detrás de la oscuridad están los rostros que me han abandonado. Yo vi su piel trabajada por relámpagos. Ahora ya solo veo, en el instante amarillo, el resplandor de sus lejanos párpados.
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Antonio Gamoneda
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Un poeta que vivió el espanto de la guerra, y la miseria y el hambre de postguerra. Su obra poética refleja el horror que pasó y la lucha que inició por el cambio político. Su nombre...Antonio Gamoneda.
Aunque nació en Oviedo, vive desde los 3 años en León, ciudad que le nombró hijo adoptivo y provincia además que le ha otorgado la Medalla de Oro. Gamoneda, Premio Cervantes en 2006, ha sido reconocido también con el Nacional de Poesía, el Premio Castilla y León de las Letras o el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
Antonio Gamoneda (Oviedo, 30 de mayo de 1931) es un poeta español, ganador del Premio Cervantes (2006), Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2006), Premio Nacional de Poesía, Premio Castilla y León de las Letras (1985). Ha vivido desde los 3 años en León, ciudad que ha influido notablemente su trayectoria poética.
Al desaparecer la Dirección General del Libro, al practicarse una política de destrucción de lo cultural, lo que quiso Rogelio Blanco que tuviera continuidad es posible que tarde mucho tiempo en volver a ser posible. En reconocimiento, recuerdo y esperanza de poder retomar ese ideal de llevar la poesía al máximo número de personas dejo este vídeo. El que la lectura de los poetas se haga en la Biblioteca Nacional de España, ahora que están amenazadas las Bibliotecas Públicas es a su vez un elogio a su función y un rechazo a los recortes económicos en cultura del libro, cuando todos sabemos que el patrimonio real de un pueblo son sus ciudadanos, y que estos cuánto más formados humanísticamente, más posibilidades tendrán de vivir y convivir mejorando la sociedad y su sostenibilidad desde la justicia, paz y el estado de derecho. Claro está que esa formación de los ciudadanos debe ser alimentada desde una ética de mínimos, tan lejana en las mentes de los que hoy nos quitan recursos de sanidad, educación y libertad y avanzan desde un estado de excepción en el empobrecimento y endeudamiento de nuestra juventud, con el consabido deterioro de su calidad de vida y su desmoralización ante los retos venideros.
Consciente soy que otra podría haber sido la selección de poetas a leer. Hecho en falta a los poetas del colectivo La Palabra Itinerante, a Enrique Falcón, a Esther Ramón o Miguel Ángel Curiel, María Salgado, Julieta Valero, Antonio Méndez Rubio, Concha García o Benito del Pliego, Isabel Pérez Montalban o Marcos Canteli, por citar unos también insuficiente en número pero dignos y veraces poetas de nuestra ahoridad. Pero entiendo que cuanto menos, menos tendremos. Y en la variedad de voces, registros, estéticas y posturas de los poetas que sí leyeron en el Día del Libro, hay una "exposición de mínimos" de lo que es nuestro panorama poético que es mejor que la situación actual de desierto y barbarie.
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Víktor Gómez
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P.D.: me encantaron Ángel Guinda, Marcos Ana, Jordi Doce, Noni Benegas, Fanny Rubio, Amalia Bautista y Jorge Urrutía, entre otros... y Itziar Muguerza, con frescura y resolución, con suma inteligencia... y como no el brioso colofón del arte flamenco... . . . .
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La Biblioteca Nacional de España celebra, por primera vez, el Día Mundial de la Poesía, con un Maratón poético organizado en colaboración con la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, del Ministerio de Cultura.
Entre las 17:00 y las 19:30, poetas, editores y amantes de la poesía, se dan cita en el Salón de actos de la BNE para celebrar la fiesta de la poesía, recitando los poemas que han elegido ellos mismos.
Hasta el momento han confirmado su participación Marcos Ana, Vicente Araguas, Julia Barella, Amalia Bautista, Noni Benegas, Beatriz Blanco, Juan Manuel Calvo, Jorge Camacho, Marga Clark, Luis Alberto de Cuenca, Jesús Díaz Hernández, Bertha Díaz Olmo, Jordi Doce, Paloma Fernández de Avilés, Pablo García -- Inés, Ángel Guinda, Almudena Guzmán, Jesús Hilario Tundidor, Antonio J. Huerga, Alberto Infante, Ramón Irigoyen, Fernando Ledesma, Javier Lostalé, José Manuel Lucía Megías, María Ángeles Maeso, Julio Martínez Mesanza, Juan Carlos Mestre, Pedro Molina Tembury, Begoña Montes, Icíar Muguerza, Antonino Nieto Rodríguez, Pepa Nieto, Isabel Ordaz, María Antonia Ortega, Javier Pavía Fernández, Társila Peñarrubia, Luz Pichel, Antonio Porpetta, Manuel Rico, Fanny Rubio, Paloma Soria, Jorge Urrutia, Juana Vázquez, Alejandro White y Eduardo G. Zárate.
A partir de las 19:30 h, el cantautor Manuel Gerena ofrece un recital como colofón a esta celebración.
Manuel Gerena (Puebla de Cazalla, Sevilla) es cantautor y una referencia de la lucha antifranquista. Desde su época adolescente se sintió atraído por el cante y la poesía. Debutó como cantaor profesional en el pueblo jienense de Alcalá la Real en el año 1968 y tres años más tarde comenzó su producción discográfica.
La aparición de sus primeros discos, Cantando a la libertad, Cantes del pueblo para el pueblo y Alianza del Pueblo Nuevo, dejaron patente su compromiso político. En el año 1971 conoció al poeta Rafael Alberti y al cantautor Paco Ibáñez, que le introdujo en el mundo de la canción protesta y de la inmigración andaluza en París.
La sintaxis, la herencia, variaciones del
tiempo... ¿Se hereda la estructura mental de lo escuchado? ¿Hacia dónde, pues,
trazar la fuga?
II.
Y en el origen qué fue: ¿el verbo o el
nombre? El primero hizo al segundo y éste para afirmarse empleó un
procedimiento negativo: si "no planta", si "no perro", si
"no ojo"...; expectativa hasta que el adverbio "sí" pudo
ser enunciado. Después el resto de partículas: "antes",
"hasta", "no obstante", "todavía". Repetición
tras repetición para ir creando oraciones: llanura...
III.
...en la que tenderse a balbucir. La
cortesía verbal o dejar que me comprendan. No condenaré, pero tendré que
hablar, y tras la voz y mis gestos el juicio ajeno. Brújulas, miradas que
repercuten en círculos ascendentes. Te aíslas o cedes, te retraes y letras que
te defiendan. No hay tensión más continua que los otros.
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Marta Agudo, 28010 (Ed. Calambur, 2011)
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La identidad verbalizada, por Javier Lotsalé
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Marta
Agudo (Madrid, 1971), filóloga, antóloga y ensayista,
reconocida por su lucidez a la hora de desentrañar la naturaleza del poema en
prosa, como lo demuestra la antología preparada en colaboración con Carlos
Jiménez Arribas, Campo abierto, publicada por DVD en 2005, se dio a conocer
como poeta con el libro Fragmento, aparecido el año anterior en la editorial
Celya, caracterizado por su fragmentariedad y por su brevedad, rasgos propios
de la “poesía del silencio”, como muy bien señala Eduardo Moga en Poesía
Pasión. Doce jóvenes poetas españoles (Libros del Innombrable, 2004), que
incluye a Marta Agudo al lado de Julieta Valero, Marcos Canteli, Rafael-José
Díaz, Antonio Lucas o Pablo García Casado, por citar algunos nombres. Poetas
todos, como nuestra autora, que buscan la máxima tensión del lenguaje, la
síntesis mayor, la autonomía del poema, una potente carga simbólica, la ruptura
sintáctica y la elipsis; notas señaladas igualmente por Moga. Fiel a la
búsqueda del sentido de lo absoluto dentro del poema, Marta Agudo ha publicado
en Calambur su segundo libro: 28010, código postal de la autora perteneciente a
los alrededores de la plaza madrileña de Olavide donde ella tiene su casa,
centro existencial y refugio entre tanta quebradura, dolor y turbulencia entraña
de la vida. Un dato real para que el lector tenga siempre una toma de tierra en
el acompañamiento a la poeta en su itinerario hacia la construcción de su ser,
mediante cuarenta y cuatro poemas en prosa divididos en cuatro secciones
articuladas por el lenguaje (“Fonética y Sintaxis”), el espacio (“Geografía”) y
el tiempo (“Secuencia”). Se trata de un intento radical y desgarrado de la
exploración y el alumbramiento de una identidad en el seno del propio poema,
mediante un lenguaje habitable hasta en esos “espacios agujereados, cráteres
vacíos creados por las palabras”, como diría José Ángel Valente, y en el que lo
no dicho se escucha más que lo dicho. En la primera parte de 28010, “Fonética”,
la pronunciación del ser se mueve dentro de un estado todavía basal, anterior
al tiempo, sin memoria por tanto, donde se fragua la conciencia y se busca un
lenguaje propio: “Habré de callarme para recomenzar, frotarme las manos para
que desaparezcan las huellas dactilares y, en la explanada abierta de la palma,
poder sembrar las vocales de un lenguaje propio”. La “Sintaxis” cruza después
la frontera del yo y a través del sentido gramatical completo se produce la
relación con los otros, y lo que esto significa de tensión, incomunicación,
desconcierto, desajuste entre lo que somos y las reglas sociales, dulcificado
por la presencia de la casa. Posteriormente se produce la confluencia del mundo
y el yo, la “Geografía”, donde fracasa la buscada interrelación vascular entre
los espacios interior y exterior y se pretende acordar la vida a un orden sin
radiaciones, así como se intenta también desandar el camino y, desnudos de
compromisos, lograr una relación armónica con la realidad, especialmente con la
Naturaleza. Finalmente, en esa ascensión hacia la plena identidad la “Secuencia”
o el tiempo, que fractura la lengua, impide la certeza y desliza los rostros de
la ausencia y de la muerte. Poesía esencial, todo transcurre en 28010 con una
energía interior que transforma lo más débil en fortaleza y cuanto nombra en un
canto al ser. Todo es categoría, hasta lo más concreto. Por eso nos fecunda en
el límite.