viernes, 13 de julio de 2012

FLAMENCO Y CÁRCEL: 24 SÍLABAS NO MÁS.

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Escuchando la conferencia de Félix Grande en la F. Juan March, comparto estos dos breves e intensos poemas flamencos. La conferencia se puede escuchar íntegra
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acá
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Veinticinco calabozos tiene la cárcel de Utrera
veinticuatro llevo andaos
el más oscuro me queda

(anónimo)
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Yo Ya no soy el que era ni el que debiera de ser
soy un mueble de tristeza
arrimaito a la pared

Caracol

miércoles, 11 de julio de 2012

Novedad: CAOSCOPIA, de YAIZA MARTÍNEZ (Colección ONCE. Amargord ediciones, 2012)

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Si bien es cierto que la investigación lingüística, nunca banal, ha sido una constante en la obra de Yaiza Martínez, y que ritmo y sonoridad eran elementos fundamentales en ella, en su último libro “Caoscopia” (Colección Once, Editorial Amargord, 2012) se produce una eclosión de esta investigación, y el resultado es un lenguaje sin mordedura. Por otro lado, las subsecciones que conforman el libro: "El ser / el no-ser / voz del amor / en el lenguaje", van reapareciendo, y este goteo conforma un ritmo de péndulo que puede interpretarse como la persistencia de la memoria y la tensión de esta con la muerte, y con la aparición de lo nuevo. Por Pilar Fraile Amador.

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seguir acá, en Tendencias21, la presentación que hizo la poeta Pilar Fraile.

martes, 10 de julio de 2012

ESPANTAPÁJAROS, DE JUAN CARLOS MESTRE

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ESPANTAPÁJAROS


Como
un
espantapájaros
en medio de los sembrados de la muerte
deletrea
el amante loco
la presencia
de
alguien
que
no
vino



Juan Carlos Mestre,
La bicicleta del panadero
(Calambur, 2012)

lunes, 9 de julio de 2012

LUIS PASTOR: ¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES?

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Actuación dentro del I Encuentro "Cantautando ... y eso es lo que hay!"
Organizado por la Asociación Cultural La Estación y celebrado en Sevilla los días 9 y 10 de abril de 2011. 
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Luis Pastor, el cantautor extremeño recita ¿Qué ha sido de los cantautores?

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Éramos tan libertarios,
casi revolucionarios,
ingenuos como valientes,
barbilampiños sonrientes
—lo mejor de cada casa—
oveja negra que pasa
de seguir la tradición
balando a contracorriente
de la isla al continente
de la nueva canción.

Éramos buena gente,
paletos e inteligentes,
barbudos estrafalarios,
obreros, chicos de barrio,
vanguardia del proletario,
progres universitarios,
soñando en una canción
y viviendo la utopía
convencidos de que un día
vendría la Revolución.

Aprendiendo a compartir
la vida en una sonrisa,
el cielo en una caricia,
el beso en un calentón.
Abriendo la noche de día
fuimos sembrando canciones
y en esta tierra baldía
floreció la poesía
y llenamos los estadios
y en muchas fiestas de barrio
sonó nuestra melodía.

Tardes y noches de gloria
que cambiaron nuestra historia.
Y este país de catetos,
fascistas de pelo en pecho,
curas y monjas serviles,
grises y guardias civiles,
funcionarios con bigote
y chusqueros con galón,
al servicio de una casta
que controlaban tu pasta
tu mente y tu corazón.

Patriotas de bandera,
españoles de primera,
de la España verdadera
aquella tan noble y fiera
que a otra media asesinó
brazo en alto y cara al sol
leales al Movimiento
a la altura y al talento
del pequeño dictador
que fue Caudillo de España
por obra y gracia de Dios.

Toreando en plaza ajena
todo cambió de repente
los políticos al frente
de comparsa y trovador.
Se cambiaron las verdades:
"tanto vendes tanto vales".
Y llegó la transición:
la democracia es la pera.
Cantautor a tus trincheras
con coronas de laureles
y distintivos de amor
pero no des más la lata
que tu verso no arrebata
y tu tiempo ya pasó.

¿Qué fue de los cantautores?
preguntan con aire extraño
cada cuatro o cinco años
despistados periodistas
que nos perdieron la pista
y enterraron nuestra voz.
Y así vamos para treinta
con la pregunta de marras
tocándonos los cojones.
Me tomen nota señores
que no lo repito más:

algunos son directores,
diputados, presidentes,
concejales, profesores,
mánagers y productores
o ejerciendo asesoría
en la Sociedad de Autores.
Otros están y no cantan,
otros cantan y no están.
Los hay que se retiraron,
algunos que ya murieron
y otros que están por nacer.

Jóvenes que son ahora
también universitarios,
obreros, chicos de barrio
que recorren la ciudad.
Un CD debajo el brazo,
la guitarra en bandolera,
diez euros en la cartera,
cantando de bar en bar.
O esos raperos poetas
que es su panfletos denuncian
otra realidad social.

¿Y mujeres? ni se sabe.
Y sobre todo si hablamos
de las primeras gloriosas
que tuvieron los ovarios
y el coraje necesarios
de subirse a un escenario
de aquella España casposa.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
como en mis tiempos mejores
dando al cante que es lo mío.
Y aunque en invierno haga frío
me queda la primavera,
un abril para la espera
y un grandola en el corazón.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
aún vivito y coleando
y en estos versos cantando
nuestras verdades de ayer
que salpican el presente
y la mierda pestilente
que trepa por nuestros pies.

¿Qué fue de los cantautores?
De los muchos que empezamos,
de los pocos que quedamos,
de los que no se vendieron,
de los que no claudicaron,
de los que aún resistimos:
aquí estamos.
Cada uno en sus trincheras
haciendo de la poesía
nuestro pan de cada día.

Siete vidas tiene el gato
aunque no cace ratones.
Hay cantautor para rato.
Cantautor a tus canciones.
Zapatero a tus zapatos.
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Luis Pastor

viernes, 6 de julio de 2012

Novedad: EPITELIOS, de ROMÁN PORRAS (Ediciones Ultramarina Cartonera, 2012)

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Román Porras, biólogo, poeta y residente en Valencia, viene escribiendo poesía ya un tiempo, bajo una prudencia y distanciamiento con el papel y los medios que obedece especialmente a su modo de observar y estar en el mundo. Aún así, en el blog de Laura Giordani, 2 poemas de 2009 de Roman Porras, acá. Y también en este blog tuvimos la suerte de poder publicarle, aquí. Y muy interesante diálogo entre Mar Benegas y Román, acullá. Y así mismo, éste, poema que apareció en otro blog, por el 2008, cuya sustancia historicista y política expone su devenir y eticidad antipoder. Destaca en su escritura el pulso de una autenticidad e hipersensibilidad que transfigura lo atendido, lo visto. Los textos incluidos en Epitelios recorren 3 años de escritura silenciosa, de nomadeo por las vísceras del sentido, por las tripas y los pulmones del impulso votivo y amoroso. La intensidad y la singularidad de las imágenes, su modo de ser poema, palabra, voz, rozadura, tienen una honda coherencia con la vida, con la libertad y con la inutilidad de esas pocas cosas importantes a las que debiéramos hacer más caso. Y una resistencia a las políticas del hambre y desamparo que tan violentamente nos infringe el capitalismo de Siglo XXI. No hay derrota final mientras la sangre reverdezca en la piedra milenaria dejando una huella anónima, una presencia e insistencia de la buena voluntad que mueve cada verso y cada sílaba de un poeta deshecho en ternura, inteligencia y sana curiosidad.
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V. G.

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Desde aquí puedo ver el vuelo de las aves y más abajo, la silueta de la ciudad en la que vivo. La distancia me oculta sus rasgos pero aun soy capaz de distinguir el movimiento de los pequeños objetos en las calles.

Los conozco a casi todos. A diario coincido con ellos en la escalera, la parada del autobús, o en mi propia casa, aunque no creo que ninguno me recuerde. Tal vez unos pocos, pero a esos prefiero olvidarlos.

Me gusta observar, incluso lo que no dicen. Cuando observo, sus cuerpos crecen lentamente. Adheridas al fondo de las copas crecen las uñas y los senos, y las silabas amontonadas en la forma de sus labios. Los observo a todos y también el vuelo de las aves.

Desde aquí, lentamente.

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Portada: Susana Do Santos

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Ahora, como nunca o como siempre
las moscas amamantan a sus hijos
con vacas manantiales o nostalgia
de las aves del guano y los depósitos.

Si aún puedo nacer mañana y nazco
fuera de mí, de mi piel y mi carne
para ser el ojo que flota o llueve
en las noches de peces sumideros;

si soy nube como antes o mucosa;
si llego del océano y la náusea
de boca continente o cordillera

vomitaré ciudades y otros sólidos
para ser vegetal, arteria láctea
o fauna intersticial entre la arena.
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A veces casa o vientre, a veces rastro.
Del hambre umbilical y de la escarcha
asumí las ingestas y los dígitos.
Por orden. Uno a uno, rigurosos,
oleoductos y ciegos, intestinos;
los siete capitales, cada gesto
oleaginoso y firme, a veces dúctil.

Saciado con el hambre de los campos
he lamido sustancias y papilas,
lánguidos sucedáneos, divertículos
y rectos. Y la boca cuyos labios…
De nube o nimbo o germen que sucede
a veces lluvia o barro, a veces cieno.

Del corpúsculo y dentro, por debajo.
He salido del junco y de la náusea;
del agua y de las heces. A veces frio,
frágil o turbio. Aquí, donde las uñas,
a veces peristáltico, otras lento,
oscuro, glandular o de costumbre
dejo el nombre, la sangre y los sudarios.

De la tierra y del borde que resbala
guardo el sabor erguido de la espuma.
De los dientes del sable y la salmuera

el ojo del insecto y la partícula.
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ROMAN PORRAS, 
EPITELIOS (2012, 

martes, 3 de julio de 2012

Novedad: SOBRE ABIERTO, de RAFAEL CADENAS (Pre-Textos, 2012)

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En su colección La cruz del Sur, Pre-Textos, ha publicado recientemente SOBRE ABIERTO, de Rafael Cadenas. Adjunto tres poemas, uno de cada una de las tres partes en que se divide este libro. Un lector moroso puede ir saboreando en sus breves poemas matices luminosos de un pensamiento descentrado y a la vez intimista, cordial y a la vez riguroso, sereno y desconfiado, amoroso y tenazmente crítico con los valores que rigen nuestro tiempo y sus trágicas circunstancias. Poesía fronteriza con la consciencia más reflexiva, espiritual y libertaria. Poesía de lo suficiente. Osadía de la humildad y la intemperie. DESDE su lectura vuelve a mi una intuición que tuve en un reciente viaje por los montes de Matarraña (Teruel)
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en su invierno
la luz cruzó
Los Andes
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Víktor Gómez
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POCAS palabras
.......................... tienes
a mano,
no obstante
deben bastar
para tender
................. tu arco
ante la oscura
..................... diana.
Pero
ha de ser sin la intención
de acertar.


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MUSA
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CONCÉDELE al poeta,
si la humildad no lo ha abandonado,
las palabras justas
para su tarea: no decir lo que se espera
sino 
ser vocero
de la más oculta necesidad.





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MISTERIO
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ASILO tengo en ti, habitación de cada día. No eres
franja sobrenatural en carne elegida. A todos los horadas
como inminencia. Intercalas tu textura entre los
pensamientos. Vulneras el habla. Corriges lo ojos.
Suspendes al dueño impostado.
Eres oculto apuntador





lunes, 2 de julio de 2012

LA OSCURIDAD DE LOS GATOS ERA NUESTRA OSCURIDAD, de NILTON SANTIAGO (II PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA JOVEN FCJH)

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Si la poesía a veces puede convocar, reunir, celebrar, a los mejores de cada generación en torno a una práctica de creatividad y conciencia, sin duda en la Fundación Centro José Hierro esto se viene sucediendo como un modo de entender la gestión cultural y la proyección del arte y el pensamiento hacia una sociedad en precario en estas lides donde se prima el lenguaje como instrumento libertario, al servicio de la constelación de comunidades que integran una sociedad, y como posibilidad rechazar los fanatismos y absolutismos en favor de las gentes y los pueblos. Una gran labor la que realizan Tacha Romero, Julieta Valero y todas las personas que colaboran y participan de este emblemático y necesario punto de encuentro entre el arte y la vida. Se premia a los jóvenes, y eso me parece muy necesario hoy, que propones sus "preceptos" que diría Deleuze, para un mejor devenir-historia, devenir-mundo, devenir-libro. Prueba del buen criterio es su anterior ganadora, Sonia Bueno, cuya poesía se vislumbra con una solvencia y singularidad más que relevantes, con su libro, Retales. Ver crítica acá
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Y viene al caso, para celebrar este II Premio que otorga la FCJH, recordar las palabras del poeta bierciano Juan Carlos Mestre:
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La poesía es un acto de legítima defensa contra todas las formas de poder que han pretendido cambiar el destino ciudadano de la utopía y la honradez intuitiva de la imaginación. No tiene otro negocio la poesía, no tiene otro objetivo que el de seguir poniendo nombre a los sueños para que las estrellas sean algún día para quien las trabaja. Muchas gracias por haber estado de ese lado hermoso de la vida, del lado de la inmensa minoría, del lado de esa otra manera en la que aún ha de seguir siendo posible estar en el mundo; una sociedad que restituya la salud del bien a los lenguajes con los que cada ser humano interpreta, modifica, imagina y sueña los desafíos del porvenir. Del lado de la poesía, amigos, de la conciencia invisible y perdurable de la desobediencia al mal y el valor absoluto de la Libertad.


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Nilton Santiago gana el II Premio Internacional de Poesía Joven FCPJH

Reunido el viernes 23 de marzo de 2012, el jurado compuesto por Amalia Iglesias, Ada Salas y Jordi Doce, y actuando como secretarias del mismo, con voz pero sin voto, Tacha Romero y Julieta Valero, decidió conceder el II Premio Internacional de Poesía Joven al libro titulado La oscuridad de los gatos era nuestra oscuridad, presentado bajo el pseudónimo Shelley Álvarez, cuya plica, una vez abierta, correspondió al poeta Nilton Santiago.

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Seguir información acá
y acullá


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TAMBIÉN EL CORAZÓN DE BORIS VIAN ERA UNA ROSA ENFERMA

También el corazón de Boris Vian era una rosa enferma.
Venia cada noche a nuestras largas sobremesas, porque nos conocía muy bien
como el cuchillo de eviscerar conoce el intersticio de luz
en el vientre del pescado,
también Vian conocía la teología de los peces
y de los centauros y de las bicicletas, porque fue él
quien le dejó la moneda a Rimbaud cuando se le cayó su primer diente de leche.
Es cierto, Boris, quién conoce su corazón está enfermo
pero también el que arroja su tristeza en la boca del pescado,
como una moneda de hielo dentro de una valija de fuego,
o los que tienen el oscuro oficio de sacrificar a los caballos heridos.
Sí Boris, tuvimos amigos y heridas y amigos heridos,
quizá ahora pueblen los jardines que crecen
en esos mismos corazones que se negaban a bombear la sangre de los que fuimos
sí también tuvimos padres
y un nombre que preferimos olvidar a cada instante.
Ahora que te conozco bien, ya no compartimos nada
y si nos encontramos algún día en el mercado o quizás en la parada de bus,
es casi un milagro, eso que compartimos ahora que estamos juntos
y que ya no necesitamos el uno del otro
porque después del segundo suicido o del tercero,
es mejor acostúmbranos al oficio de sacrificar a los pobres caballos heridos,
a las rosas enfermas.

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 CONTRA EL MATRIMONIO, OTRA ELEGIA

pero qué inútil / tanta luz / entre dos
Jorge Eduardo Eielson

Como si la mesa del comedor fuese una gran ciudad y nosotros,
torpes y tiernos animales en las oficinas de correos,
que cada día ven pasar los mensajes de otros, los corazones de otros
en papel de embalar,
y entonces llorásemos girasoles por la mañana y girasoles por la tarde
y empezara a llover -a cántaros- girasoles y tú, de pronto,
sacas el mantel de un tirón, muy cabreada,
y los platos y los tenedores, como pesados edificios de metal,
intactos sobre la mesa
y la copa de vino llena de huellas dactilares, sin haberla tocado nunca,
(como un espejo al que pudieses pasar sus páginas de vidrio
y ver en lo que nos convertiremos si seguimos con esto)
y entonces, miras hacia otra parte y enciendes el televisor
porque aún es pronto para volver al trabajo
(nos enteramos, entonces, que han matado extrajudicialmente a un dictador árabe
en ¿defensa de los derechos civiles? y, claro, de la reacción “positiva”
de los mercados). 
Luego sales de casa dando un gran portazo.
Te has dejado el paraguas pero no vuelves
y yo tampoco quiero salir detrás de ti
pero lo hago, dejándome el corazón entre los platos por fregar.

Ah cariño, antes de marcharte, bajo la puerta, vi un destello azul
quizá sea la luz que juega con nosotros
cuando discutimos por la lentitud de los pájaros
y puede que sea por esa misma luz que tengamos que hacer éste, 
nuestro último viaje. 
Sé que has empacado nuestras heridas y mis huesos, -como espinas de pescado-
y mi soledad en un kleenex.
¿Cuándo fue que perdimos la batalla que nos convirtió
en estas cenizas enamoradas,
en esos espejos rotos donde aún podemos vernos juntos
aunque estemos totalmente solos?

Ahora lo entiendo:
hablando con ángeles es que te enteras que no existen.
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ESTA NOCHE HA VUELTO MI ANGEL A HUSMEAR LOS DESECHOS

En vano das de comer a las palomas del parque muertas hace años
de hambre y sed.
Es triste, lo sé, pero es posible que también tú tengas que morir
como los tristes animales de los laboratorios,
(como los desprestigiados chimpancés o los amables conejos albinos,
que, por sus grandes ojos y por su “bajo precio”,
son los más solicitados para el test Draize).
También ellos conocen el contenido de los cuchillos
y el contenido de los espejos cuando nos miramos y no nos vemos
y también las camillas repletas de bisturís y herrumbre
sobre la que los humanos, esos extraños seres, expiamos sus sueños.
Entonces, como un ridículo pelicano soñoliento,
entiendo, finalmente, la soledad de los grandes edificios abandonados
(sí Adam, como declaraciones de amor de las ciudades)
o el suave corazón de los gorriones al pronunciar tu nombre.
También tú has visto cómo las mariposas trabajan la soledad del hombre,
cómo su escalofrío penetra en nuestra espina dorsal
y en nuestros relojes blandos, perdidos en las horas,
entre desayunos fríos y camareros, muy mal pagados,
que cada día te hablan del atroz ángel que todos sabemos vive contigo
pero que, según dices, nunca has visto.
De pronto pienso en ti, en el blanco músculo de azúcar
que brotó de la piedra
para que la veas volar o, mejor aún, para que tan sólo lo imagines.
Sí, pienso en ti, como una fotografía recién nacida que se diluye entre mis manos
o como ese amable ángel que cada noche husmea mis deshechos
y me susurra al oído ese poema que nunca escribiste:
“entre la niebla
una barca hundiéndose / también yo parto”.

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Nilton Santiago (1979, Lima)
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