lunes, 7 de enero de 2008

MARIA NEGRONI: De la suerte del Vampiro melancólico

Poeta, novelista y traductora nacida en Rosario en 1951. Enseña Literatura Latinoamericana en en Sarah Lawrence College, Nueva York. Tiene una sólida obra poética como Camera delle Meraviglie (2002), La ineptitud (2002) o Diario extranjero (2000). Una poeta que espero aprecien Ga y Lu, mis complices de extrañas lecturas. Lo vampírico y lo lírico son la melancolía y su voz. La poesía bebe de la sangre de los inocentes. Y en su eternitud, es la soledad que no se refleja en los espejos, que sueña y reclama incendios apasionados y aventuras de penumbra y noctivaga lentitud. Según María Negroni, hablando de su poesía última:

"Estos poemas nacieron de una audacia: la de aprender a bailar el tango. Sin porqué, como un complejo ejercicio de nostalgia, me dejé embeber por esos movimientos que el cuerpo de la mujer dibuja, cuidadosamente, para abandonarse al goce mayor: el de ser llevada a lo que ignora. Y, de paso, algunas lecciones curiosas. A saber, no importa cuán bien se escriba la andanza femenina, la danza es imposible si el varón no sabe llevar. Eso, más las preguntas de siempre, el amor, el deseo, los aquí que son allá y viceversa, el imán de la jerga porteña callejera, y el espejo de Buenos Aires, adonde tal vez pueda encontrarme -como dice el tango María- con la más mía, la lejana, la que siempre se me escapa."
María Negroni








FATA MORGANA
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Venecia completamente hundida. Sólo se ven los duomos, estatuas sobre los duomos, el cobre de algún campanil. En la tarde, el agua tiene el color de los espejos falsos. Melancolía en gris, duelo a la deriva. Pasa un zapato de charol negro, enorme, de taco altísimo. Féretros envueltosen terciopelo rojo se mecen en el agua, como góndolas. Pienso; Estoya salvo. El cementerio es esta isla amurallada. No hay nadie más que yo, e hileras de camisas con corbata (siempre en tono gris), manos quesalen de la tierra, si uno levanta una de esas manos, aparece una mujer en vestido de otra época, al instante se desvanece, su expresión no es infeliz.. (Siguen los ataúdes, siguen los espejos bajo la tarde en vilo.) Una bufanda azul se agita sobre una cruz, una fecha improbable sobre un muro. Entonces aparece el ángel con una pluma en la mano y dice:

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Ahora, cierra los ojos y vuelve a perder el sitio de tu extravío.
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(Sin título)
Intensísimamente inexplicable
como raíz ya nunca trasplantada
esta reina parada en su verdad
a pesar mío y como nunca antes
pensar que chapuceaba y ahora verla
disoluta la boca el pelo suelto
es tanto el predicado que desea
tan ágil lo espigado que la busca.
María Negroni

2 comentarios:

Cucaracha homicida dijo...

y a pesar de todo, seguimos cavando

Viktor Gómez dijo...

Asi es Gari, parece que una voz en off nos instara:

¡cavad, cavad, malditos!

Un abrazo,

Tu Víktor