viernes, 18 de enero de 2008

PAGOS Y COBROS

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Estando en caja atiendo cobros y pagos.
Y a ratos, mientras tomo café y leo la prensa,
siento una extrañeza honda. Grieta de hiel,
fisura en la retina, piedras que se agolpan
en la garganta y se ahondan en el pecho,
pozo insondable de lo nuestro: ceguera y ceniza.

¿Qué pasa en Kenia? dicen los niños.
¿quién quiere responder?

Con dinero pago y con dinero ingreso en las cuentas
la sinrazón de nuestra ceguera, de su ceniza
sobre la infamia del olvido,
sobre la imprudencia del optimismo.

¿Qué pasa en Kenia? insisten los inocentes.


Víktor Gómez





Kenia ha entrado en una alarmante espiral sangrienta tras el fraude electoral orquestado por el presidente Mwai Kibaki para asegurar su reelección a finales de diciembre. Ayer mismo, segunda jornada de protesta opositora contra el Gobierno, la represión policial y los enfrentamientos se han cobrado otras siete vidas en Nairobi. Nadie sabe a estas alturas si en el país africano van seiscientos o mil muertos como consecuencia de los disturbios tras el 27 de diciembre. Pero resulta evidente que en semejante clima de enfrentamiento resulta imposible el por otra parte imprescindible entendimiento entre Kibaki y el líder opositor, Raila Odinga.

El Pais.es (18/01/2008) sobre las 09:57 de la mañana:
Kenia ensangrentada
La violencia creciente exige un acuerdo entre el presidente fraudulento y el líder opositor

8 comentarios:

Jesús Ge dijo...

¡¡Cuánto saben los niños!! ¡¡Cómo hacen las inocentes preguntas que quiebran en mil pedazos nuestras dormidas conciencias!!

"Sólo los niños y los locos dicen la verdad. POr eso se crearon los manicomios y las escuelas." (no sé dónde lo leí)

Maravilloso poema, hondo, sentido, necesario.

Besos y abrazos.
Jesús.

Julio Obeso González dijo...

Hablando de voces inconfundibles, la tuya compi, escala día a día la cara difícil de lo aciago, y en ella o en sus ecos eres reconocible. Poesía de alta tensión, contraste, vergüenza y alerta.Grande Víctor, grande.
Un abrazote de los largos.
Julio

Shangri-la dijo...

Hola. Te invitamos a visitar nuestra publicación. Un saludo.

Viktor Gómez dijo...

Jesús:

Mirar como un niño debiera durar toda la vida.

También preguntar lo ilógico, lo irracional, lo imprevisible.

Esta lectura tuya es poema en el poema. Cómo se lee evita preguntar porque no se entiende. Tu lectura es poesía en traducción. Solo un poeta lo hace.

Un abrazote

Tu Viktor

Viktor Gómez dijo...

Julius, hermano, un beso.

Tu visita, justo a este poema, mi alegría.

De corazón, ¡qué bien me vienen tus palabras!

Hay que seguir. Y hay que ayudar a que otros no se descuelguen, no se rindan.

Tu Victor

Viktor Gómez dijo...

Sangri-la:

Muy curiosa vuestra cooperativa gestión del blog, la intromisión en la raíz del conocer, del deliberar.

La selección de asuntos es pertinaz, osada e interesante. Para leer con detenimiento.

He incluido vuestro blog en "Lugares y encrucijadas" que es al margen derecho de mi blog la relación de páginas recomendadas para visitar.

Un abrazo,

ya os comentaré conforme vaya ahondando en vuestras letras, cuitas, querencias e indagaciones dialógicas.


Buen finde,

Viktor

Carmen Meca dijo...

Hermoso poema.Julio O G lo califica muy bien. No sé si existe ya, pero si no, opino que debiera crearse una plataforma literaria mundial con poemas contra la guerra, a modo de espacio protegido y Patrimonio de la Humanidad: De entre todas las llamadas Maravillas del Mundo, la palabra es la más merecedora de asilo, respeto y restauración.
La guerra es una minusvalía lingüística y la poesía puede ser el monumento capacitante de cuyo interior se salga completamente recuperado.
Mi colaboración : un poema mío que leí públicamente el 17/12/07 en la Biblioteca de la Calle Hospital, de Valencia, en la jornada de lectura de Navidad "Poesías por la paz".

¡MALDITAS GUERRAS!

No te dio tu madre leche
de la paz para que la lloraras cuajada,
niño de la guerra,
niña sin culpa.
Ni se acercó la alondra
a copiar de tus labios el primer gorjeo
para que el temblor de la cuna
no le dejara admirar tu boca.
Ni te enseñaron, cielo, a desparramar besos
al aire fresco, a la tibia mejilla,
para que esa fortuna de mil sellos
se calcinara en fuego.
Ni se bordó tu nombre
en el pañuelo de pan que
cae sobre la sábana
para que no te sirviera de juego.
Ni te bañó en reflejos la mañana
con el mayor mimo
para que el cíclope mercenario
hallara pasto en ningún manto.
Ni todo tú
fuiste revestido con real terciopelo
para que tuviera celos de su excelencia
la cruel metralla.
Que no soporto yo, no, que
las esponjas de luna que arropan tu vientre
se empapen de miedo,
del jugo agrio de la borde aceituna.
¡Malditas,
malditas,
malditas guerras!
No hay dolor que duela tanto.
No se apagó un sol naciente
para que no se enfriaran todas.

Carmen Meca

Viktor Gómez dijo...

Carmen:

Entre tú y Antonio, entre Jesús y vosotros dos me habeis dado pie a una nueva entrada en el blog.

Tu poema, tu poema me habita, abre su tienda de campaña en la noche del desierto y protege la caravana de mis esperanzas e iras de desaparecer con los vientos que remueven mares de arena.

Un beset,

Víktor