domingo, 29 de noviembre de 2009

EDUARDO MILAN


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Cuando
ya no hay qué

decir, decirlo. Dar
una carencia, un hueco en la conversación,
un vacío de verdad: la flor,
no la idea, es la diosa de ahí.



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Mantis
es el acto de un manto
que cubre las cosas con luz
y cobra con amor corporal,
oral y genital como el Génesis:
un silencio de media hora en el cielo
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Eduardo Milán

(Nivel Medio verdadero de las aguas que se besan,
Ave del paraíso, 1994)
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2 comentarios:

Arturo Borra dijo...

Querido Víktor, intenté dejar un comentario sobre R. Cadenas pero me sale un error de página que me impide plasmarlo.
Aprovecho por este otro lugar para agradecerte esa entrada, y celebrar que traigas otra vez a Eduardo Milán.
Dar una carencia... es la paradoja amorosa, la que nos sostiene y "cubre las cosas con luz".
Hermosa forma de darse...
Un abrazo,
Arturo

Viktor Gómez dijo...

Tiene Eduardo con su palabra-viva
ese con-vivir del ser y lo extranjero que nos convoca y hermana, que nos exige embestir
la cotidianeidad con rigor y coherencia, sabiendo que en la forma se manifiesta una moral y en la moral se cimenta la casa de los vínculos o la zanja de los desencuentros.

Con Eduardo siempre sano.
Contigo, Arturo, me reencuentro,

gracias por tu siempre precisa
palabra

Tu Víktor