sábado, 14 de noviembre de 2009

ILDEFONSO RODRÍGUEZ: El arte sublime de improvisar


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(Después de la fiesta)
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¿quién barrera las calles
con la palma húmeda
y pasará con los ojos cerrados
por el rincón donde orinan los tristes?

Ildefonso Rodríguez
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Belleza y justicia
. La Poesía transforma al lector y el lector transcribe el poema. "Escribir es vivir" y la vida una aventura tan intensa y breve que merece la pena vivirla bien y compartirla en una "apuesta invisible" por lo suficiente.

Cuando el arte de improvisar se expone sin red, como en el caso de Ildefonso Rodríguez, uno, varios, nos sentimos en casa, hospedados en la casa de la Poesía. Extranjero y familiar, en lo imprevisible, en lo que torna y se fuga, como una pregunta que por sí misma nos devuelve la libertad de ser otro, ese yo es otro que podría entenderse como una consciencia, como una revelación, como la ardiente fiebre sin temperatura que contagia en un pequeño lar a músicos y público, en lo que tiene de irrepetible y mítico una jazz session. Poesía que se aproxima a ser música, la máxima.

Grande, el que sencillo y discreto, sabe su estatura, conoce el alcance de sus pulmones, mide con el alma la distancia de un cuerpo a otro y deja en cada verso, el temblor de la vida, sin hilos, sin vestir.

Víktor Gómez


El pájaro está vivo

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Leído en un muro de Lisboa: Bird is alive. Y anoche mismo le oímos, estaba tocando en el Torreón, sus blues fríos, su medianoche exacta, su álbum de ornitología. Alrededor, los sentados ya mudos, Pedro, Andrés, fumadores, sin decir una palabra, sólo escuchando. Eso fue anoche mismo.

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Los hermanos pájaros

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Se sabe que:
Las variedades de pájaros más grandes no cantan.
Los buenos cantores rara vez son de colores brillantes.
Las hembras suelen tener una especie de canto susurrado.
Para muchos pájaros la música ha llegado a ser el verdadero objeto de su vida, no menos real que la búsqueda de alimentos o el mantenimiento de una familia.
En una carta, el amigo me pone: "No veas cómo improvisan sobre Coltrane los mirlos de mi huerto. Ni una nota fuera de sitio. Un empaste perfecto. Tengo que grabártelos".

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El fraseo de Kafka

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Oskar Baum, poeta ciego y pianista, amigo de Kafka, testimonia:
"Cuando leía en voz alta -era su pasión predilecta- la pronunciación de cada palabra, dentro de una claridad completa en la expresión de cada fonema, se subordinaba totalmente a una amplitud musical del fraseo, a una amplitud de aliento interminablemente largo y de poderoso de los planos dinámicos; también su prosa posee esa amplitud: sus fragmentos cerrados, como crescendiAuf der Galerie, han credido por la estructura milagrosa de una oración gramatical".

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La voz de Lezama Lima

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Escucho una y otra vez sus recitados; esa suspensión interrogativa que cierra los versos, una pausa versal en nota dominante, intervalo ascendente. Me recuerda a un camarero que recitase de corrido el menú del paraíso.

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Textos recogidos en el libro de Ildefonso Rodríguez EL JAZZ EN LA BOCA, en Dessoles-Crítica, colección dirigida por el ínclito Miguel Casado.

2 comentarios:

La llave de Sefarad dijo...

Me gustaron mucho estas últimas entradas, en especial la que trata de Kafka y la de Lezama Lima.Muy buenas

Viktor Gómez dijo...

Es una aportación mínima de lo que escribe Ildefonso. Desde luego, si puedes hacerte con algún libro suyo lo disfrutarás.

Gracias por la visita y por la huella,
un abrazo

Viktor