jueves, 27 de octubre de 2011

ANA CRISTINA CESAR, MEDIODIA MEDIANOCHE (con prólogo de Concha García y traducción de Teresa Arijón y Bárbara Belloc)


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Ninguna reverencia a las formas: escribe lo que quiere y como quiere. Su propuesta es variopinta y política. El discurso no se moldea un una sola dirección, deja secuelas a su paso bajo la sombra de desechos autobiográficos y de ficciones incrustadas en el texto, para dar forma a un arte poético al margen de todo lugar común. En el decir de Deleuze , su poesía no es una fuga, significa toda una ruptura.
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El tiempo cierra.
Soy fiel a los acontecimientos biográficos
¡Más que fiel, oh, tan presa! ¡Esos mosquitos que
no me dejan en paz!
¡Mis nostalgias ensordecidas
por cigarras! (…)

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Del prólogo de Concha García
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Ana Cristina Cesar, ¿una Pizarnik brasileña?
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Ana Cristina Cesar nació en Río de Janeiro, Brasil, el 2 de junio de 1952, y murió en esa misma ciudad el 29 de octubre de 1983. Fue licenciada en Letras por la PUC (Pontifícia Universidade Católica), periodista y lingüista especializada en inglés. Residió en Inglaterra, donde se graduó como Master of Arts (M.A.) en Theory and Practice of Literary Translation por la Universidad de Essex. Tradujo al portugués con especial felicidad textos de Katherine Mansfield, Marianne Moore y Emily Dickinson. En 1979 publica Cenas de abril y Correspondência completa. En 1980 edita en Inglaterra Luvas de pelica, y en 1982 A teus pés en Río de Janeiro. En 1985 se publicó Inéditos e dispersos, recopilación póstuma de su obra poética y en prosa realizada por sus padres, Waldo y Maria Luiza Cesar, y el poeta, albacea y gran amigo de Ana C., Armando Freitas Filho. En 1999, el volumen Critica e tradução reune sus ensayos, textos de crítica y algunas traducciones.


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Quería hablar de la muerte
y su juventud me acariciaba.
Una imprudencia , albísima,
Un palillo. Entre dientes
no maldecía la distracción
eléctrica, belleza huesuda
al mare. Ahogábame.


(de A teus pés, 1982)
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Queria falar da morte
e sua juventude me afagaba.
Uma estabanada, alvíssima,
um palito. Entre dientes
não maldizia a distração
elétrica, beleza ossuda
al mare. Afogava-me.
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Fotografiando
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Hoy estas delicias de lo banal me recuerdan
cuando yo te amaba a la distancia —
trote galope de dos caballos por la selva
abro el libro de los deberes muy rápido
sacudo las hojas encima de la cabeza
y cae un anuncio, manía de secretear
“aquel día...”
Relampagueé.
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Fotografando
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Hoje estas delícias do banal me lembram
quando eu te amava à distância —
trope galope de dois cavalos pelo mato
abro o livro do dever muito depressa
sacudo as folhas do alto da cabeça
e cai um aviso, mania de segredamento
“naquele dia...”
Lampejei.
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(1982-1983)


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Medianoche mediodía, Ana Cristina César
(Ed. Amargord, colección Trasatlántica, 2011)
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