lunes, 18 de junio de 2012

LECCIÓN DE GEOGRAFÍA, DE JUAN CARLOS MESTRE (recitado y texto)

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QUIEN no haya visto el mar que se levante,

yo os lo voy a contar, cerrad los ojos.

Imaginad que el agua, como un caballo blanco,

se hubiera subido al campanario.

Las hojas de los árboles son peces,

la nieve, espuma de cristal sobre las olas.

Como de un vaso de luz

que sostuviera la mano de Dios,

van cayendo una a una las gotas de la vida.

Así, el inocente pájaro,

la piedra, el musgo o la mariposa

van entrando en el agua que ya todo lo cubre.

Creeréis que el mundo, desde siempre,

ha ido llevándole sus ríos.

Del fuego, de la oculta ceniza de madera

ha tomado el mar su verde brote de esmeralda.

Como el ruiseñor que canta

en los jardines de la tierra

también las caracolas en sus profundos valles

celebran la música.

Por eso al acercar tu oído

a ese bello laberinto de leche

escucharás, aunque no quieras,

el inmenso ruido de la mar.

Ahora ya lo sabéis,

y sólo falta empujarlo, entre todos,

al aire.



Antífona del otoño en el valle del Bierzo (1985)