Bitácora de Víktor Gómez “Valentinos para compartir noticias, actos y novedades culturales, escrituras, encuentros literarios, presentaciones de libros, crítica y reseñas y otras varias curiosidades.
. . . . . Hay que intentar vivir serenamente: tomar el autobús en las paradas y dar los buenos días también las buenas noches si se tercia. Leer en los diarios el horóscopo y hablar del tiempo cuando subes con los vecinos en el ascensor. No apurarse si se hunde la bolsa ni si se sueña con pájaros o nubes. Tampoco hay que sufrir si nadie nos escribe, ya sabemos que ha muerto la escritura y se acabaron los sellos de correos. La ciudad es hermosa y hay que saber vivir serenamente aunque oculte el asfalto mil deseos no dichos y mil gotas de sangre. . .
Mª Cinta Montagut, del poemario Desconcierto
(Miguel Gómez Ediciones, 2010).
. . .
. . .
En la memoria están
toda la tierra y todo el mar
presentes.
El frío del invierno
con la lumbre apagada,
vacía la despensa,
helado el resplandor de la ventana
todo está en la memoria.
Y también la verdad que nos legaron
que ayudó poco a poco
a construirnos.
.
.
Cinta Montagut
.
.
Poeta, profesora de Literatura en el IES Sant Just Desvern de Barcelona y crítica literaria, además de traductora ocasional sobre todo del italiano y del francés. Su primer libro de poemas lo publicó en 1979. Se trata de Cuerpo desunido (Barcelona 1979). A este siguieron Como un lento puñal (Sevilla 1980, Volver del tiempo (Sevilla 1983), Par (Barcelona El Bardo 1993, Teoría del silencio (Barcelona El bardo 1997) y El tránsito del día (Málaga, Miguel Gómez editores 2001, Su último trabajo es un cuaderno titulado Poemas para un siglo (Aristas de cobre Córdoba, publicado en diciembre de 2003 Los poemas de María Cinta Montagut se han traducido al francés y se han publicado en revistas como Regart (Bélgica, Estuaire (Canadá, Arcade (Canadá, Alaluz (Estados Unidos. En España se han publicado en revistas literarias como Los cuadernos del matemático, El signo del gorrión, Turia, Ficciones, etc. Actualmente colabora en la revista literaria Entrelineas que se publica en Tel Aviv (Israel), en la revista virtual Barcelona Review, como crítica en la revista Quimera y en Ficciones, en el suplemento literario del Diario de Córdoba.
.. . . . . . . . . . . . . . . Todo: palabra impertinente y henchida de orgullo. Habría que escribirla entre comillas. Aparenta que nada se le escapa, que reúne, abraza, recoge y tiene. Y en lugar de eso, no es más que un jirón de caos. . .
. . . Ser de agua. Hacer el vacío en la copa del cuerpo para escuchar... . . Y en la canción intermitente del que falta, contemplar ahora el mundo como un paisaje en retirada. . .
(Andrés T.)
. . .
(Recogiendo, poema de Víctor M. Diez, perteneciente al libro recién editado por EOLAS ediciones, FUNERAL CELESTE, en su colección Lasadh. Nuestra gratitud y enhorabuena a Héctor Escobar, director del sello editorial leonés) . . .
. . .
Víctor M. Diez(León, 1968) es autor de poemarios como: Evaporado va; Cordura abajo; Circo Varado; Oído en Tierra; Voz fuera de campo (Icaria, Barcelona. 2004); Ser no representable (De la luna libros, Mérida. 2004) Todo espera un fuego (Provincia. León. 2010. Antología Personal). Ha sido incluido en varias antologías y recopilaciones. Redactor en revistas, colaborador con prensa diaria o digital, autor de libros y guías de viaje, ha llevado a cabo varios Talleres de Escritura creativa... Performance, actor, pertenece al cuarteto de improvisadores SIN RED.
. . .
. . . Funeral celeste compone una extraña concelebración. Es como un viejo hotel habitado por personajes en tránsito, enfermos de amistad. Algunos de ellos dejaron de pagar su cuarto hace un tiempo. La memoria no es fielato. Otros, lo ocupan cuando regresan a la ciudad de nuestra imaginación. El libro recuerda esas pequeñas cajas escénicas que los japoneses utilizan, metiendo y sacando láminas, para contar cuentos: los kamishibai (dramas de papel) . . .
. . . . . Funeral celeste en el Tíbet . . A esa altitud no hay madera y el terreno está helado. Ni fuego ni tierra para los muertos. . . El hombre camina con un fardo y el monje abre su tienda de ganchos y cuchillos. Descuartiza a la esposa ante sus ojos. Lo buitres devoran veloces la carne. . . Sólo después, ese hombre pulveriza uno a uno los huesos y los mezcla con avena para el aire. . . .
. . . Materia oscura fría . . Oración detenida es la explosión de los desperdicios. Cada palabra en un hilo y la bola, vejiga hincada, el discurso como espina en la garganta que no pasa. Luz reumática nudo humano que crepita alrededor. Adora la densa nube imagen de su imaginación abre la boca pero sestea se siente engullido le absorben los vacíos que forman sus aglomeraciones la materia llora ante ti .......... objeto entre objetos .......... puñado de calambres. . .
FSM.- ¿Cómo, cuándo y por qué Concha García empieza a escribir poesía?
.
.
CG.- No recuerdo cómo, sería muy presuntuoso decir que nací con esa manía de observar la realidad que te obligan a coger un lápiz y anotar lo que ves y lo que sientes. Supongo que el impulso de la escritura en mi caso fue el dolor. Recuerdo que cuando era una niña, ya emigrados a Barcelona, pasaba las vacaciones de semana santa en un pueblo del Montseny llamado El Bruch. Yo iba a un colegio de monjas de la congregación de Jesús María, la sede principal estaba en un barrio rico de Barcelona, en la Bonanova, y esas mismas monjas abrieron otro colegio en el barrio de inmigrantes donde residíamos. Cuando los domingos los padres de las niñas ricas iban a visitar con sus grandes coches a sus hijas y a mí no me venía a visitar nadie, mi tristeza era infinita. Aquello me producía un gran dolor y recuerdo que escribía versos para canalizarlo de alguna manera.
FSM.- ¿Qué lugar ocupa en tu vida la poesía?
.
.
CG.- Un lugar bastante importante porque la poesía está también en las vivencias que no parecen tener sentido en un mundo tan lleno de impactos baldíos; con la poesía parece que se alcanza cierto grado de lucidez y a veces de ironía.
.
.
.
. . .
La entrevista continúa, muy interesante, en el blog del poeta y filólogo cordobés Fernando Sánchez Mayo,
. . César Bandin Ron, poeta argentino contemporáneo (1948) residente en la Ciudad de Buenos Aires, lee el poema "Al príncipe" de Pier Paolo Pasolini (Italia,1922-1975). . .
Al príncipe
Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo humano
que quita el pan a los pobres, y a los poetas la paz.