lunes, 12 de noviembre de 2007

JOSE MARIA GOMEZ: A este lado de la frontera nadie conoce la frontera (I)

Este libro es triplemente una obra de arte:

Por la excelente obra plástica de José Miguel Pereñíguez
Por la valiosa obra poética de José Mª Gómez Valero
Por la cuidadosa edición de César Sastre

Admirable poliedro:

Conciencia, arte, sensibilidad, inspiración, meticulosidad, est/Ética, complicidad, justicia, belleza...

Llevo varios días dándole vueltas, beneficiándome de su insolente precisión y misterio.

A José Mª Gómez le conocí el 3 de noviembre en Valencia, en la Librería Primado (dónde se pueden conseguir ejemplares de éste librazo), en el encuentro de poetas y editores alternativos. Venía con sus compas de La Palabra Itinerante. Es un poeta joven de milenaria sabiduria y humildad, de generosidad y paciencia, de coherencia moral y exquisita palabra.

Va una muestra...

Víktor Gómez


(El lenguaje del poder)


I


Las nieves han vencido.

Todos pelean por subir a los trineos.


II


Viven tranquilos

los pájaros más viejos

en estas jaulas.


III


Te quiero,

te quiero

con todo mi caparazón.


IV


Hablarle a la aurora

de los secretos de la noche.

Amortajar la noche

con vestigios de aurora.

Sostener un candil

en la mano que apaga la luz de los ojos.

---

(El sonido que hacen al caer

las dolosas monedas del amor...)


V


Quererse así es siempre el mismo juego

que acaba en lunes,

trasladar equipajes de humo y cobardía,

lanzar en el desierto

redes de brisa y arena.

Quererse así es respirar; en fin,

la asfixia del amor, vivir para olvidar

que hay un vivir que es sólo

un vano trueque de esperanzas.


VI


Cuánto dolor antiguo,

querida mujer,

qué terrible mi costilla

en tu cuerpo.


VII


El hombre diminuto

arrastraba piedras

hasta la altísima muralla.



José Mª Gómez Valero

Del libro LENGUAJES, Nº 2 de la colección de arte y poesía publicado editado por César Sastre 'carne y sueño'.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Un poema muy bueno. Sugiere y atiende lo importante, sabe decir sin apabullar, es como la mariposa o el tigre, signo de una fuerza y sensibilidad no convencionales.

¡¡Enhorabuena a José Mª!!

Un lector