miércoles, 28 de noviembre de 2007

ROBERTO JUARROZ: APRENDIZAJE

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Cuando se ha puesto una vez el pie del otro lado
y se puede sin embargo volver,
ya nunca más se pisará como antes
y poco a poco se irá pisando de este lado el otro lado.

Es el aprendizaje
que se convierte en lo aprendido,
el pleno aprendizaje
que después no se resigna
a que todo lo demás,
sobre todo el amor,
no haga lo mismo.

El otro lado es el mayor contagio.
Hasta los mismos ojos cambian de color
y adquieren el tono transparente de las fábulas

R. JUARROZ

4 comentarios:

Matilde Selva dijo...

Este poema sencillo en sus versos dice mucho...me sugiere muchas cosas. Es lo importante.

Abrazos.

Viktor Gómez dijo...

Juarroz está en la corriente renovadora de la poesía que poetas hispanoamericanos del S. XX representaron con voces tan singulares como Lezama Lima, Huidobro, Parra, Milan...

Su poesía es metapoética y a su vez un constructo que redefine lo humano, mejor dicho lo recupera de la falaz imagen y del simulacro que la iconografia USA impuso desde un pensamiento neoliberal y consumista.

Todo ello, sugiriendo. Porque Juarroz es antidogmático, antifascista.

A mi me parece un autor imprescindible. Domina la forma estÉtica y el signo en rotación.


Un abrazote

Jesús Ge dijo...

A mí también me parece imprescindible. Me encontré con él este verano y me ha enganchado.

Te agradezco que me lo acerques de nuevo.

Viktor Gómez dijo...

Jesús:

El amor que no es mestizaje no es más que amor propio.

Virar, retornar al corazón, pero con la arena de otras playas y el sol de otros días
menos proclives
a la seguridad
del hogar, a la desesperada tribulación de los propios errores.

De errar y del error.

Un cálculo que desinscribe números y silabea nombres:

tangente de verso y carne,
de vida y posibilidad, de la realidad y poesía que Roberto Juarroz defiende como materias de lo uno.

¿Cuánto? ¿Casí todo? Si, Jesús.

Casi todo me queda por aprender. Aún no llegue en el abecedario poético a la c.

Por eso, con humildad no, con sincera expropiación de lo real, de mi real condición, empiezo a unir letras, a juntar ideas, a leeros y leerles. A vivir entre verso y golpe machadiano de existencia peregrina. Con casi todo por ver y aprehender. Con el desierto de la sed por delante, tragándose horizontes y luz. A tientas voy, amigo, en la ignorancia, en la torpeza, con pasión y en la compasión ardiendo de querer saber, de ser de palabra dada, de vida dada, de vuestro ir y venir por el temblor del presente.

Un abrazo grande, compa.

Tu Víktor