viernes, 21 de diciembre de 2007

ENRIQUE FALCON: La marcha de los 150000000, Canto XVIII

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Desde antes de nacer, ya perdí la inocencia
y los barcos desplegaban sobre mí la rabia con una lengua tímida
los horarios
cayeran luego resbalando sobre el muelle y he abatido
en las caderas de los últimos
un rizo espeso de veranos y canciones levantadas
porque es hoy cuando envejecen las horas en el claustro de la ira
hoy cuando toda tú, toda despojo,
más bello hoy que nunca, desdices esta espera
de terrones cocidos cacerías colmadas
(en lugar de tu cuerpo habrían devastado los esquejes del estanque
y eras fértil como un fruto pegajoso
y a oscuras detuvieron, tú lo viste,
el paso lento en la corrupción del agua
y tu frágil modo de decir "revuelta":
sencillamente,
como la edad, el fruto y la catástrofe).



En el fondo
jamás debiste arrinconar tus trastos viejos
tus mentiras de domingo
el alto estar sobre las tapias,
muchacho lento,
porque nunca te esperaron
nunca pretendieron evitarte la reclusión el régimen de aislamiento
ni polillas en la sangre
ni esta marcha
(alacrán de flores: mediodía)
de muslos y tendones mortalmente nuevos,
esta marcha, estas cinturas
sólo tú y tu soberbia milenaria y maricona
de ojos con azúcar como un viento altivo,
son tú y no quiero
verte el pelo rizándose de espantos, de nieves pasajeras
o látigos de alga cuando nada ocurra


Enrique Falcón



Fragmento del Canto XVIII

6 comentarios:

A.Querejeta dijo...

Me ha encantado. Es un poema que despierta muchas imágenes y muchos sentimientos.

("y tú frágil modo de decir "revuelta"")

Gracias por enseñarnos alguna de estas piezas de las que después, uno se arrepiente de no haber conocido antes.

Un saludo Victor!

Viktor Gómez dijo...

A.Querejeta:

Si quieres te envío en enero el libro, con sus 5 partes, a Oviedo.

Te aseguro que es un libro, como el de "La tumba de Keats" de Juan Carlos Mestre o "Para no ver el fondo" de Antonio Méndez, realmente sustancial, imprescindible. Comparable a "Acción que en un momento creía gracia" de Eduardo Milán o a "valer la pena" de Gelman o a "El libro del frio" de Gamoneda. Lo que pasa con el libro de Enrique Falcón es que se ha ido escribiendo desde 1992, con una serie larga de cantos que se suman, multiplican, elevan y sumergen, desenraízan, horadan y levantan la tierra, lo oceánico, hasta unir en una sola pulpa poliédrica, extraordinaria, mestiza, la vida, la poesía, la historia de nuestro tiempo, de la ahoridad.

Es un libro por y para la justicia, la paz justa, la justa paz. Pero es un libro de poesía, no un ensayo, pero es un hybris, porque se citan referencias multiples a acontecimientos históricos y a sociológicos elementos multiculturales.

Y es más que eso, pero vale la pena que lo descubrais por vosotros mismos.

Gracias por leer y compartir,

un abrazote,

Tu Víktor

A.Querejeta dijo...

Viktor: Muchas gracias pero creo que intentaré encontrarlo por mis propios medios. Considero la búsqueda de libros una actividad deliciosa jaja.

Por otro lado te recomendaré un libro que me acaba de traer mi padre de Madrid: "Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie". Es un libro que apenas he podido ojear, lleno de detalles interesantes, de elementos a desmitificar. Cuando acabe de leerlo te haré la crítica completa.

De momento, el gordo de Laponia quizás me traiga "Gritar" de Menéndez Salmón.

Un abrazo.

Viktor Gómez dijo...

Pues esperate para lo de Enrique Falcón hasta finales de enero 2008.

El libro de Juan Eslava Galan pinta bueno. Imparcialidad y conciliación, relectura de la cainita guerra hoy tan politizada como lo fue en la trascontienda. De Eslava Galan lo que he leído me ha gustado.
En cambio, no he leído nada de Menéndez Salmón. Dame noticias de él o cuelga algo en tu blog, que lo sigo.

Un abrazote,

Tu Viktor

A.Querejeta dijo...

Lo prometido es deuda. En mi blog lo tienes.

Un saludo, disfruta de la Navidad.

Viktor Gómez dijo...

Voy para allá, compa.

Un abrazote

Viktor