martes, 3 de febrero de 2009

OCTAVIO PAZ: dame una sillita y un poco de sol


'El pasado nunca esta muerto: ni siquiera esta pasado'

-William Faulkner-




MARIPOSA DE OBSIDIANA


Mataron a mis hermanos, a mis hijos, a mis tíos. A la orilla del lago Texcoco me eché a llorar. Del Peñon subían remolinos de salitre. Me cogieron suavemente y me depositaron en el atrio de la Catedral. Me hice tan pequeña y tan gris que muchos me confundieron con un montoncito de polvo. Sí, yo misma, la madre del pedernal y de la estrella, yo, encinta del rayo, soy ahora la pluma azul que abandona el pájaro en la zarza.

Seguir la lectura completa del potentísimo texto de Octavio
Paz desde el Blog "Esquina de papel" de Carlos R. Iberri: AQUÍ





Escuchar de la voz de Octavio Paz este poema, radical y hermoso como un rayo
antes de amanecer. Volverlo a escuchar. Y llevar a papel impreso el poema y
morosamente, con nocturnidad y alevosía volver abisalmente a él. Me lo ha
recomendado Ana Mª Espinosa, con una sagaz intución y con un proverbial acierto.
Os aseguro que vale la pena hundirse, dejarse llevar, abatir, sacudir, abrazar
en este vuelo de mariposa inescusable, que nos invita a no olvidar a los muertos ni a sus verdugos.

Víktor Gómez

3 comentarios:

Ana María Espinosa dijo...

Una maravilla de texto.
Gracias a ti Víktor por hacerte eco de la belleza y haber encontrado asi, el blog tan interesante de "Esquina de papel"

Ana María Espinosa dijo...

Y ya puestos debieras añadir a esta entrada, cita de la novela de L.P. Hartley:
"El pasado es un país extranjero: allí las coasa se hacen de otra manera"

Viktor Gómez dijo...

Lo que haré es darle una entrada a Hartley, que por cierto, desconozco... pero ya investigo

Un beset

Vik