miércoles, 18 de abril de 2007

ALEJANDRA PIZARNIK: POETA SUICIDA, LOCA POR VIVIR



-


MADRUGADA


-


Desnudo soñando una noche solar.

e yacido días animales.

El viento y la lluvia me borraron

como a un fuego, como a un poema

escrito en un muro.



-


FORMAS


-

no sé si pájaro o jaula

mano asesina

o joven muerta entre cirios

o amazona jadeando en la gran garganta oscura

o silenciosa

pero tal vez oral como una fuente

tal vez juglar

o princesa en la torre más alta

MIGUEL CASADO: POETA de los Infolios





EN las mañanas de poca luz,
la rama, sin contraste, queda
como una sombra, ahí abajo.
Obligando a levantar los ojos,
buscar en alguna parte negada
la nitidez del color




*
_

-



PASTO de pensamiento,
la rama; memoria sólo
otras veces, se reconoce
objeto en el cristal. Enramados
ojos, derramados, que de pronto
estuvieran fuera.

Hopper. Rusell. Sartre


" El poeta en cada palabra, por el solo efecto de la actitud poética, realiza las metáforas en las que soñaba Picasso cuando deseaba hacer una caja de fósforos que fuera toda ella un murciélago sin dejar de ser una caja de fósforos. Florencia es ciudad, flor y mujer y es también ciudad-flor, ciudad-mujer y muchacha-flor. Y el extraño objeto que se muestra así posee la liquidez del río y el dulce ardor leonado del oro, y, para terminar, se abandona con decencia, y prolonga indefinidamente, por medio del debilitamiento continuo la e muda, su sereno regocijo saturado de reservas. A esto ha de añadirse el esfuerzo insidioso de la biografía.

Para mí, Florencia es también cierta mujer, una actriz norteamericana que actuaba en las películas mudas de mi infancia y de la que he olvidado todo, salvo que era larga como un guante de baile, que siempre estaba un poco cansada y era casta, que siempre representaba papeles de esposa incomprendida y que se llamaba Florencia y yo la amaba. Porque la palabra, que arranca al prosista de sí mismo y lo lanza al mundo, devuelve al poeta, como un espejo, su propia imagen.

Esto es lo que justifica la doble empresa de Leiris, quien por un lado, en su Glossaire, trata de dar a ciertas palabras una definición poética, es decir, que sea por sí misma una síntesis de implicaciones recíprocas entre el cuerpo sonoro y el alma verbal y, por otro, en una obra todavía inédita, se lanza a la busca del tiempo perdido, tomando como guías ciertas palabras especialmente cargadas para él de valor afectivo.

Así, pues, la palabra poética es un microcosmos. La crisis del lenguaje que se produjo a comienzos del siglo fuen una crisis poética. Sean cuales fueren los factores sociales e históricos que la produjeron, esta crisis se manifestó por accesos de despersonalización del escritor ante las palabras. No sabía servirse de ellas y, según la célebre fórmula de Bergson, sólo las reconocía a medias; se acercaba a ellas con una sensación de extrañeza verdaderamente fructuosa: ya no le pertenecían, ya no eran para él, pero, en esos espejos desconocidos, se reflejaban el cielo, la tierra y la propia vida. Y, finalmente, se convertían en las cosas mismas o, mejor dicho, en el corazón negro de las cosas.

(...) Pero este esquema no tiene nada de común con eso que llaman ordinariamente un esquema verbal: no preside la construcción de un significado. Se acercaría más bien al proyecto creador por el que Picasso predetermina en el espacio, antes incluso de tocar su pincel, esa cosa que se convertirá en un saltimbanqui o un arlequín. Huir, huir allá, advierto que hay pájaros borrachos, pero, oh, corazón mío, oye el canto de los marineros. "








El hombre es el resultado de causas que no previeron el fin al que conducían.
El origen y desarrollo de las esperanzas y temores del hombre, de sus amores y creencias no son sino el resultado de ciertas situaciones accidentales de los átomos.
Ninguna pasión, heroísmo, intensidad de pensamiento o de sentimiento pueden preservar la vida individual más allá de la tumba
Toda la espléndida luminosidad del género humano está destinada a extinguirse con la abrumadora muerte del sistema solar
Todo el templo de las realizaciones del Hombre quedará inevitablemente enterrado
bajo los restos de un universo en ruinas ["El credo del hombre libre", B. Russell. 1903].

GONZALEZ FAUS: Extracto de la "Carta a un amigo agnóstico"


P.D.: Te adjunto fotocopia de un pequeño Credo que, hace meses, escribí para mi uso particular. Sigue un orden inverso al de esta carta, y diríamos que va desde el “tercer nivel” hacia el primero. Ojalá te sirva de resumen.



Creo que existe el Mal.


Creo que al Mal no puede vencerle ni la voluntad ni la fuerza ni el miedo ni el castigo... Cuando todo eso lucha contra el Mal acaba siendo invadido por él maleado. Y el Mal acaba así triunfando y mostrando su escandaloso poder.

Creo que al Mal sólo puede vencerle el bien.


Y creo que el bien vence al Mal soportándolo siendo quizá destrozado y aparentemente vencido por él.

Creo que este es el camino de Jesús “pobre y humilde rechazado y crucificado. Y creo que este camino no puede imponerse a nadie porque entonces se falsea. Es un camino que sólo puede ser descubierto libremente seguido y nunca acabado. Pero cuando se le sigue acaba uno ratificando aquella constatación de Lutero: a través del senorío de Su humanidad Jesús nos convierte de infelices y orgullosos dioses en hombres auténticos .

Creo que en este camino paradójicamente sobrecogedoramente el hombre se encuentra con Dios. Y con un Dios mucho más cercano de lo que Su Trascendencia y Su Silencio nos permitirían sospechar en el caso de que aceptemos Su existencia.

GONZALEZ FAUS: POETA DE LA POLITICA ETICA




La violencia tiene un … carácter doble, ambiguo, contradictorio, benéfico y maléfico a la vez, de absoluta necesidad y absoluta calamidad, con que el hombre hace la experiencia del hecho violento. (González Faus).

-



La violencia es experimentada como buena y necesaria, precisamente porque sólo ella es capaz de afrontar y vencer a la violencia. Pero es maléfica y fatal porque, en su enfrentamiento con la violencia, desencadena siempre otras violencias nuevas (entre las que está ella misma). (González Faus).


-


La violencia "tiene efectos miméticos extraordinarios: cuanto más se la quiere eliminar, más se la alimenta" … Es conocida la teoría de la triple violencia: la implantada, la reactiva contra ella, y la represiva contra esa reacción. Pero no suele decirse que la cadena no se acaba ahí. Por lo general solo se vuelve a comenzar. Cada una de esas tres violencias imita sin quererlo a la que combate.


Que los sionistas actúen sin saberlo "a lo nazi" o los etarras " a lo facista" es una concreción de esa mímesis oculta. (González Faus).

EL SEVILLANO JOAQUIN MARQUEZ






_
_


RELOJ



No espero nada y sin embargo miro
el reloj;
útil de envejecer que llevo puesto
como una joya.




_




_








UN SUEÑO DE EDGAR ALLAN POE



Edgar Allan Poe
soñó que había muerto; asistía con cierta
curiosidad a la incineración de su cadáver.
Vio cómo sus cenizas se arrojaban al río Potomac.
Dentro del mismo sueño, un gran salmón
engulló aquella pasta gris que el río acercaba a la orilla.
Hasta muchos meses más tarde,
cuando invitado por su tío John
almorzaba en el puerto y una espina
de salmón estuvo a punto de ahogarlo,
no vino a su memoria aquel extraño sueño

Fernando Operé: Poeta y Profesor Universidad Virginia


Basta ya de llantos y de lluvias.
Vengo al sol con frío y te pregunto,
¿está la mar aún a tu puerta?
¿brilla la luz en aquel sitio donde te prometí,
oh, tantas veces,
ser un héroe en azul
luchado por tu mundo?

Basta ya de fríos y cuchillos,
que llego al fin,
que vuelvo con un bulto repleto de miedos y presagios
y desde mi tostan solo busco
la paz de los caminos y los prados.
Y si he de ser un héroe
será hiriendo, al sol, al polen,
al musgo de los riscos.

No aquí, sintiendo la amenaza
de una breve bombilla,
que se funde.

Yo no soy de rincones ni de lutos.
Dame un fusil de amor y moriremos
si es que de muerte es el asunto.
Pero no me atéis a las sombras se este sótano.
Dejadme que me vaya.
Tengo frío.