Al fondo, Antonio Martinez i Ferrer con camisa roja y a su lado Paco Bolea, camisa verde, Pilar Verdu sentada y tras ella Nieves. En primer plano Rebeca Díaz y Antonio Méndez en un día inolvidable con Antonio Gamoneda (ausente en la foto) y Angelines que está sentada junto a Rebeca.

Aquí dos poemas de un hombre bueno, del que José Viñals dijo:
"Un hombre noble, un hombre honrado, un hombre limpio" y a lo que yo añadiría generosísimo. En su poesía se constata ese deseo de imprefección que deja la rara sensación, el asombro y también el gusto sabroso de una poesía libre, desatada, naïf y fresca, siempreviva, veraz.
V.G.
Es tanto lo que te amo que, sentado
en los laberintos de lo imposible,
camino en los perfumes livianos de tus recuerdos.
Por las muchas ausencias
amenacé los destinos de mi sangre,
pero el estrecho afán
de tus alas vigilantes fueron
tupidos cielos protectores.
*
*
¿Por qué hemos de esperar el beso?
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