miércoles, 6 de febrero de 2008

Una impronta de primeros de febrero

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Las improntas, son eso, improntas:
arriesgadas y audaces.
Temerosas, osadas, valientes,
pero improntas.
Y resulta que las improntas de Víktor
pues son geniales.
Prueba de ello, ésta misma, además marinera:

(Fotografía Martín Gallego.Reflejo Barca)
+
El mar y yo
--
Nací sin ojos, pero me han ido creciendo
desde la oscuridad
a tu nombre.
-----------------------Sabías que poco a poco
iría perdiendo oído.
Pero ya se dibujar
en la arena de la orilla tu transparencia.
--
Antes de que lleguen
los petroleros y su negra escritura,
antes de que excaven
los constructores y le den al cemento altura
dejo mis manos
y mis dientes,
dejo la piel,
me dejo
aquí,
si.
--
En esta aún no violada tuidad, mi amor.
Dónde nació mi fe
en un mar que ya no existe.

--
+
Víktor Gómez

2 comentarios:

en tierra de nadie dijo...

Ciego
mudo

me diluyo
con
por
para
tu amor

¿podrá el líquido
en el que me has convertido
calmar
algún día
tu sed?


(tus versos inspiran poesía)

bss

ETDN

Viktor Gómez dijo...

ETDN:

Es una aproximación y translectura hermosa.

Es una vivencia veraz
en aguas desnucadas de ternura.

Gracias, poeta.


Tu Viktor